Producto

Uber se mete en hoteles, barcos y datos: la jugada maestra que va mucho más allá del taxi

·PositivoImpacto medio
Uber se mete en hoteles, barcos y datos: la jugada maestra que va mucho más allá del taxi

El director de producto de Uber desvela cómo la compañía se expande a reservas de hotel, alquiler de barcos y una unidad secreta de datos para coches autónomos, sin querer ser una 'app para todo'.

Uber ya no es solo la app que pides cuando llueve o te da pereza cocinar. En el último año, la compañía ha estado ampliando silenciosamente su ecosistema más allá del transporte compartido y el delivery. Ahora, dentro de la aplicación puedes reservar hoteles gracias a una alianza con Expedia, alquilar barcos en Europa o usar un servicio de 'compra para mí' que te trae productos de tiendas locales aunque no estén en Uber Eats. La idea, según explica Sachin Kansal, director de producto de Uber, es aprovechar que 1.500 millones de viajes al año se realizan fuera de la ciudad de origen del usuario: los viajes son el tercer pilar tras los coches y la comida.

Pero lo más jugoso está bajo el capó. Uber ha creado una unidad de negocio llamada AV Labs, con apenas seis meses de vida, que está construyendo una flota de vehículos equipados con sensores para recopilar cantidades masivas de datos de conducción. Esta flota es independiente de su red de conductores habituales. ¿El objetivo oficial? Fortalecer las relaciones con sus socios de vehículos autónomos, varios de los cuales también tienen participación accionarial. Sin embargo, la jugada tiene todo el aspecto de una cobertura estratégica: Uber compite directamente con algunos de esos socios, como Waymo, y controlar la capa de datos le da influencia y opciones de futuro.

En el terreno financiero, Uber también mueve ficha. Ya ofrece una tarjeta de débito para conductores y mensajeros (la Uber Pro Card) y está experimentando con productos financieros para comerciantes en algunas regiones. Para los consumidores, de momento se apoya en los 'Uber Credits' vinculados a su programa de membresía Uber One, que ya cuenta con 51 millones de miembros y genera aproximadamente la mitad de las reservas. Kansal no cierra la puerta a un servicio de 'compra ahora, paga después', pero prefiere dejar que los expertos del sector sigan haciendo su trabajo a través de integraciones.

La estrategia de producto, en palabras de Kansal, no es ser 'todo para todos'. Por eso, en algunos casos como el alquiler de barcos, Uber prefiere derivar al usuario a la plataforma del socio en lugar de integrar todo el proceso de pago dentro de su app. Es una forma de probar la demanda antes de comprometer recursos en una integración profunda. Con los hoteles de Expedia, en cambio, sí han optado por construir toda la experiencia de usuario dentro de Uber.

Mientras tanto, Uber Eats ya es rentable por sí solo desde hace varios trimestres, desmintiendo la idea de que el delivery sigue dependiendo del negocio de transporte para mantenerse a flote. Y la membresía Uber One no solo fideliza: los datos muestran que los usuarios que empiezan usando solo movilidad acaban probando el delivery, y viceversa. La cruzada de Uber por convertirse en una superapp al estilo asiático avanza, pero con la cautela de quien prefiere sumar piezas rentables en lugar de abarcarlo todo de golpe.

El análisis de Salseo

  • La creación de AV Labs es una maniobra defensiva brillante: al generar su propia base de datos de conducción autónoma, Uber se blinda frente a socios como Waymo que también son competidores. Si el día de mañana las alianzas se rompen, Uber tendrá con qué negociar o incluso volar solo.
  • La entrada en hoteles y barcos no es un capricho: responde a un dato concreto (1.500 millones de viajes fuera de la ciudad de origen). Uber está siguiendo el rastro del dinero de sus usuarios para aumentar el valor de cada transacción sin salirse de su ecosistema de movilidad y consumo.
  • El éxito de Uber One (51 millones de miembros) demuestra que el 'cross-selling' funciona: quien pide comida acaba pidiendo coches, y viceversa. Esto reduce el coste de adquirir nuevos clientes para cada vertical y aumenta la frecuencia de uso, una ventaja competitiva difícil de copiar.
  • Que Uber Eats ya sea rentable por sí solo es una señal de madurez del negocio de delivery, tradicionalmente devorador de efectivo. Si esta tendencia se consolida, la compañía podría reinvertir esos beneficios en nuevas aventuras sin depender tanto del negocio principal de transporte.

Empresas mencionadas

Fuente: TechCrunch