Uber y Pony.ai llevarán 2.000 robotaxis a Europa

Uber y Pony.ai amplían su alianza para desplegar 2.000 robotaxis en cuatro ciudades europeas, aunque sin fecha ni ubicaciones concretas.
Uber y la empresa china de conducción autónoma Pony.ai han anunciado un plan para llevar 2.000 robotaxis a cuatro ciudades de Europa. La noticia llega como una ampliación de la colaboración que ambas compañías ya tenían en marcha y deja claro que las dos quieren ganar terreno en el incipiente negocio de los taxis sin conductor.
El acuerdo reparte los papeles: Pony.ai, con sede en Guangzhou, aportará la tecnología de conducción autónoma, mientras que Uber pondrá su enorme plataforma de solicitud de viajes. La gestión de la flota (mantenimiento, limpieza y recarga) podrá quedar en manos de un proveedor local, y la propiedad de los vehículos podrá variar según el mercado. Es un modelo que busca flexibilidad y rapidez para escalar.
De momento, no hay calendario ni nombres de ciudades. Las empresas solo han dicho que los detalles se irán revelando por fases. Eso sí, la asociación ya ha dado pasos concretos en Europa: a principios de año anunciaron un servicio comercial de robotaxis en Zagreb (Croacia) junto con la empresa local Verne.
Pony.ai no es un recién llegado. Ya opera en cuatro ciudades chinas y ha cerrado acuerdos con autoridades de transporte en varios países de Oriente Medio, incluido Qatar. Uber, por su parte, lleva años tejiendo alianzas con más de 30 empresas de vehículos autónomos, una estrategia para no quedarse fuera de la carrera del robotaxi sin tener que fabricar su propia tecnología.
Para Uber, este acuerdo refuerza su posición como gran agregador de servicios de movilidad autónoma. Para Pony.ai, es una puerta de entrada al mercado europeo con un socio que ya tiene millones de usuarios. La gran incógnita sigue siendo cuándo veremos esos 2.000 coches circulando y en qué ciudades.
El análisis de Salseo
- El modelo de 'despliegue conjunto' permite a Uber escalar sin asumir el coste de comprar y mantener los vehículos, mientras Pony.ai consigue acceso a la demanda de Uber sin tener que construir su propia app de transporte.
- La falta de fechas y ciudades concretas sugiere que aún quedan obstáculos regulatorios y técnicos por resolver en Europa, donde cada país tiene sus propias normas para vehículos autónomos.
- La elección de Zagreb como primer punto de entrada en Europa es interesante: Croacia puede ser un banco de pruebas más ágil que mercados como Alemania o Francia, con regulaciones más estrictas.
- Para los inversores, la señal a vigilar es el ritmo de anuncios de ciudades concretas y permisos obtenidos, más que el número total de robotaxis prometidos, que puede tardar años en materializarse.