Uber recorta el 10% de su plantilla y la acción sube: esta vez no culpa a la IA

Uber elimina 3.300 empleos (10% del total) para aligerar su estructura y reinvertir el ahorro. El mercado lo premia con una subida de casi el 2%, aunque los ingresos del último trimestre llegaron por debajo de lo esperado.
Uber anunció el miércoles que va a recortar el 10% de su plantilla, lo que equivale a unos 3.300 empleados según la información facilitada a Fast Company. La compañía contaba con 34.000 trabajadores según su presentación anual de 2025. En un correo interno, el consejero delegado Dara Khosrowshahi explicó que los cambios buscan "eliminar capas, simplificar las estructuras de equipo, refinar la estrategia de ubicaciones globales y centrar el talento y las inversiones en las mayores oportunidades que tenemos por delante". En la práctica, Uber quiere ser una empresa más ágil: menos niveles de mando, decisiones más rápidas y más tiempo dedicado a construir en lugar de coordinar. Los ahorros que consiga no se irán a la caja: la empresa planea reinvertirlos en crecimiento e innovación.
Lo interesante es que Uber se suma a la ola de recortes que están haciendo Apple, TikTok, LinkedIn o Netflix, pero con una diferencia clave: no atribuye los despidos a la inteligencia artificial. En muchos de esos casos, la tecnología se usa como justificación para reducir plantillas; aquí, la excusa es la burocracia. Khosrowshahi señaló que ya ha recortado el 20% de los empleados que estaban situados en los siete niveles de gestión que dependían directamente de él. Es decir, el problema no es que las máquinas sustituyan a las personas, sino que la organización se había vuelto demasiado pesada y lenta.
La reestructuración también implica una vuelta a la oficina. Uber va a concentrar a los equipos en sus mayores centros globales, Nueva York y San Francisco, y quiere que los managers y sus equipos trabajen juntos, especialmente los empleados con menos experiencia. La empresa pide a la gran mayoría de sus trabajadores en remoto que se reincorporen al despacho, de forma que menos del 1% de la plantilla seguirá trabajando a distancia. Según Khosrowshahi, todos los afectados por los recortes ya han sido avisados, excepto en los países donde hay que seguir un proceso legal local.
A pesar de la mala noticia para los empleados, el mercado reaccionó con optimismo: las acciones de Uber Technologies (UBER) subían casi un 2% al cierre de esta edición. Los recortes se anuncian después de unos resultados del segundo trimestre de 2026 que fueron agridulces. El beneficio por acción fue de 81 centavos, en línea con lo previsto, pero los ingresos trimestrales se quedaron en 14.190 millones de dólares, por debajo de los 14.240 millones que esperaban los analistas. Eso sí, la facturación creció un 12% respecto al año anterior. La acción acumula una caída del 19% en los últimos doce meses y cotiza en torno a los 76 dólares.
El análisis de Salseo
- Lo que realmente cambia es el argumento: Uber no culpa a la IA, sino a su propia estructura. Eso significa que la empresa ha identificado un problema interno de gestión, no una disrupción tecnológica. Los recortes van dirigidos a capas de mando, lo que sugiere que el objetivo es acelerar la toma de decisiones y no reducir costes por reducir.
- El detalle de la vuelta a la oficina es más importante de lo que parece. Al concentrar equipos en Nueva York y San Francisco y exigir presencia física, Uber está apostando por la colaboración presencial. Pero es una apuesta con riesgo: si el mercado laboral tecnológico sigue siendo competitivo, puede perder talento que prefiere el remoto, justo cuando necesita gente para las oportunidades de crecimiento.
- La reacción del mercado (subida del 2%) es una señal de que los inversores ven la reestructuración como algo positivo: menos capas, más eficiencia. Pero hay que leerla con cautela: los ingresos del último trimestre fallaron en lo esperado. Recortar plantilla puede ser una forma de proteger el margen cuando el crecimiento de la facturación no convence del todo.
- La lectura contraria: si Uber tiene que recortar un 10% justo después de unos resultados mixtos, puede que la presión de la competencia y la regulación esté apretando más de lo que el titular cuenta. El siguiente dato a vigilar es el crecimiento de ingresos en los próximos trimestres: si la reestructuración funciona, debería verse en la cuenta de resultados sin que el negocio pierda fuerza.