Uber sube en bolsa pese a la multa récord de 966 millones en Países Bajos

Las acciones de Uber suben a pesar de la multa de 966 millones de dólares impuesta por el regulador neerlandés por suspender conductores con sistemas automatizados sin revisión humana suficiente. La compañía apelará y el mercado parece descontar que la cifra final será menor.
Las acciones de Uber (UBER) suben hoy en bolsa a pesar de que la compañía se enfrenta a una multa de 825 millones de euros (unos 966 millones de dólares) impuesta por la Autoridad de Protección de Datos de Países Bajos. El regulador neerlandés ha determinado que Uber utilizó sistemas automatizados para suspender a algunos conductores sin proporcionar suficiente revisión humana y sin explicar adecuadamente algunas decisiones. Según Reuters, esta sanción sería la segunda más alta jamás impuesta bajo el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de Europa. Uber no está de acuerdo con la decisión y ha anunciado que recurrirá.
El caso abarca incidentes ocurridos entre 2020 y 2022. Durante ese periodo, los sistemas de Uber a veces suspendían a conductores tras detectar posibles fraudes. Por ejemplo, el sistema podía marcar a un conductor si creía que había dado rodeos innecesarios para aumentar la tarifa, o si aceptaba viajes sin intención de completarlos. El problema es que la ley europea de protección de datos limita las decisiones importantes tomadas íntegramente por sistemas informáticos. Si una decisión automatizada puede afectar seriamente a la vida o al trabajo de una persona, los reguladores exigen que haya una revisión humana significativa y que la persona pueda impugnar la decisión. Los reguladores neerlandeses concluyeron que Uber no cumplió esos requisitos en algunos casos.
Uber, por su parte, rechaza esa conclusión. La compañía asegura que las suspensiones temporales solían ser breves y que la eliminación permanente de cuentas por fraude requería revisión humana. Además, dice que sus políticas actuales permiten a los conductores impugnar las suspensiones. Como Uber va a apelar, la cifra de 966 millones de dólares podría no ser el coste final para la empresa. De hecho, Uber argumenta que la multa es desproporcionada en comparación con el número de conductores afectados: según la compañía, solo 126 conductores europeos fueron desactivados por bajas valoraciones de clientes en 2021, y niega que las desactivaciones permanentes fueran totalmente automáticas.
La cuantía de la sanción destaca también desde una perspectiva histórica: solo la multa de 1.200 millones de euros que Meta Platforms (META) recibió en 2023 por el GDPR ha sido mayor, y Meta también está recurriendo esa decisión. Las grandes multas europeas contra empresas tecnológicas estadounidenses suelen tardar años en resolverse en los tribunales, y algunas se han reducido o anulado con el tiempo. Por eso, los inversores no deberían asumir automáticamente que Uber pagará la cantidad íntegra. El mercado parece estar descontando esa posibilidad, ya que la acción sube pese a la noticia.
En Wall Street, los analistas mantienen una calificación de Compra Fuerte (Strong Buy) sobre UBER, con 29 compras, tres mantenimientos y cero ventas en los últimos tres meses. El precio objetivo medio es de 104,39 dólares por acción, lo que implica un potencial de subida del 31,5%. Aun así, el caso pone de relieve el creciente escrutinio regulatorio sobre los algoritmos que toman decisiones que afectan a trabajadores, un tema que seguirá dando que hablar en el sector de la movilidad y la economía de plataformas.
El análisis de Salseo
- La multa no es el verdadero problema: el riesgo para Uber es que el precedente europeo obligue a rediseñar sus sistemas de moderación de conductores, añadiendo revisión humana en cada suspensión. Eso encarece la operación y puede ralentizar la toma de decisiones, un coste que no aparece en el titular pero que afecta al margen.
- La reacción alcista de la acción sugiere que el mercado ya descuenta una reducción en los tribunales, como ha ocurrido con otras multas del GDPR contra tecnológicas estadounidenses. El historial de apelaciones largas y reducciones hace que la cifra final probablemente sea menor, pero el proceso puede durar años y generar incertidumbre.
- El dato de que solo 126 conductores fueron desactivados en 2021 es la clave de la defensa de Uber: si la cifra es tan baja, la sanción parece desproporcionada. Eso refuerza la narrativa de la compañía y puede influir en los jueces, aunque el regulador argumenta que el problema es sistémico, no de número de afectados.
- Este caso se suma a la presión regulatoria europea sobre los algoritmos de las plataformas. Para el sector, es una señal de que la UE vigila de cerca cómo las empresas automatizan decisiones laborales, lo que podría afectar también a otras compañías de reparto y movilidad que usan sistemas similares.