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Uber y Wayve estrenan en Londres los primeros viajes autónomos supervisados del Reino Unido

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Uber y Wayve estrenan en Londres los primeros viajes autónomos supervisados del Reino Unido

Los usuarios de Uber en Londres podrán recibir un coche autónomo de Wayve sin coste extra, en una fase supervisada que estrena el servicio en el Reino Unido.

Uber y Wayve han puesto en marcha en Londres los primeros viajes autónomos supervisados del Reino Unido. Los usuarios que pidan un UberX, un Uber Electric o un Uber Comfort en la capital británica pueden ser emparejados con un coche de Wayve sin pagar nada más: la tarifa exacta se muestra en la app antes de aceptar el viaje.

El vehículo que recogerá a esos pasajeros es un Ford Mustang Mach-E 100% eléctrico, equipado con el sistema 'AI Driver' de Wayve y sensores colocados alrededor del coche. La experiencia a bordo, diseñada por Uber, incluye una pantalla interactiva disponible en 64 idiomas desde la que el viajero puede iniciar el trayecto y ver la ruta prevista.

Se trata de una fase 'supervisada', es decir, un primer paso en el que la tecnología autónoma todavía no opera de forma totalmente independiente. Esto es relevante porque permite a Uber y a Wayve probar el servicio en condiciones reales sin saltarse la normativa ni arriesgar su reputación en una ciudad tan sensible como Londres.

La novedad es doble: por un lado, es la primera vez que viajes autónomos están disponibles en el Reino Unido; por otro, la integración es tan transparente que el usuario no necesita hacer nada especial para acceder a esta opción. El hecho de que no haya coste extra sugiere que el objetivo ahora es generar confianza y datos, más que ingresos inmediatos.

El análisis de Salseo

  • El 'supervisado' es la clave: no estamos ante un robotaxi 100% sin conductor, sino ante una fase controlada. Uber evita riesgos regulatorios y reputacionales mientras recopila datos reales de uso en Londres, una plaza europea estratégica.
  • Que el viaje no cueste más es una estrategia de adopción, no de ingresos. Uber quiere que probar el coche autónomo sea tan fácil como pedir un Uber normal, y la tarifa cerrada en la app elimina la sorpresa. La pregunta es cuándo empezará a monetizar esta tecnología y si el coste por viaje será competitivo.
  • La pantalla en 64 idiomas y la ruta prevista no son un adorno: son la clave para que el pasajero se sienta en control. La confianza es el mayor cuello de botella de la conducción autónoma, y Uber lo está trabajando desde el diseño de la experiencia.
  • La alianza con Wayve muestra una tercera vía en la carrera del robotaxi: ni desarrollar todo en casa ni comprar una flota de otra gran tecnológica, sino asociarse con un especialista en IA. Eso le permite entrar en el Reino Unido con un producto propio sin asumir toda la inversión.

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Fuente: TheFly