El acuerdo con Google dispara a Marvell: UBS sube su objetivo a 310$

UBS eleva el precio objetivo de Marvell a 310 dólares y mantiene la recomendación de compra, tras la ampliación de su acuerdo con Google para silicio personalizado de TPU, con un potencial de ingresos acumulados de hasta 120.000 millones de dólares.
UBS ha elevado el precio objetivo de Marvell Technology (MRVL) de 300 a 310 dólares por acción, manteniendo su recomendación de compra. El banco de inversión justifica esta subida por la ampliación del acuerdo con Google, que convierte a Marvell en un proveedor clave de silicio personalizado para los TPU (unidades de procesamiento tensorial) de Google. Este acuerdo abarca desde aceleradores de inferencia hasta almacenamiento, redes y memoria, lo que amplía significativamente el papel de la compañía en la infraestructura de inteligencia artificial del gigante tecnológico.
Para entender la magnitud de este movimiento, hay que saber que los TPU son los chips que Google utiliza para entrenar y ejecutar sus modelos de inteligencia artificial. Al encargar a Marvell el diseño de componentes personalizados para estos chips, Google no solo diversifica su cadena de suministro, sino que convierte a Marvell en un socio estratégico de largo plazo. Según el análisis de UBS, la estructura de warrants del acuerdo implica un potencial de ingresos acumulados de hasta 120.000 millones de dólares, una cifra que podría traducirse en un beneficio por acción (EPS) de aproximadamente 10 dólares en 2028 y de unos 15 dólares en 2030.
Estas proyecciones son ambiciosas si se compara con los resultados actuales de Marvell, que en su último ejercicio fiscal reportó un EPS ajustado de alrededor de 1,50 dólares. Sin embargo, otras firmas como Stifel también han señalado que el acuerdo con Google podría generar ventas de hasta 120.000 millones de dólares, lo que refuerza la confianza del mercado en esta alianza. De hecho, la noticia del acuerdo ya provocó una caída del 5,4% en las acciones de Broadcom (AVGO), el principal competidor de Marvell en el diseño de chips personalizados para IA, lo que evidencia el impacto competitivo de este movimiento.
Para el inversor particular, esta noticia tiene dos lecturas. Por un lado, confirma que Marvell se ha posicionado en el centro de la carrera por la inteligencia artificial, un sector que seguirá creciendo durante años. Por otro, hay que tener en cuenta que las proyecciones de UBS son a largo plazo y dependen de que el acuerdo se materialice plenamente, lo que incluye la capacidad de producción y la ejecución técnica. No se trata de una recomendación de compra inmediata, sino de una señal de que los analistas ven un potencial real en la compañía.
El análisis de Salseo
- Este acuerdo con Google cambia el modelo de negocio de Marvell: ya no es solo un fabricante de chips de red, sino un socio de diseño de silicio personalizado para los TPU de Google. Eso significa que sus ingresos dependen menos de un ciclo de producto y más de una relación estratégica a largo plazo, lo que reduce la volatilidad de su facturación.
- La estructura de warrants es clave: no es un simple contrato de suministro, sino un mecanismo que alinea los intereses de ambas empresas y sugiere que Google está dispuesta a comprometerse con volúmenes importantes durante años. Si se cumple, el potencial de 120.000 millones de dólares en ingresos acumulados es creíble, pero habrá que vigilar la capacidad de producción de Marvell y su margen operativo.
- El impacto en la competencia es evidente: Broadcom, que también diseña chips personalizados para IA, sufrió una caída del 5,4% tras conocerse el acuerdo. Esto indica que el pastel de la IA no es infinito y que cada contrato grande resta oportunidades a los rivales. La guerra por los clientes de hiperescala (Google, Amazon, Microsoft) será el campo de batalla clave en los próximos años.
- La subida del precio objetivo de UBS es solo una opinión, pero el consenso de varias firmas (Stifel, B. Riley) apunta en la misma dirección. El mercado ya ha descontado parte de este optimismo, por lo que el riesgo es que cualquier retraso en la ejecución o en la rampa de producción genere correcciones. La señal a vigilar será la guía de ingresos de Marvell en los próximos trimestres, especialmente en la división de centros de datos.