UBS espera que Nvidia arrase en ingresos y dé una guía potente para el próximo trimestre

El banco suizo anticipa un batacazo positivo en las cuentas de Nvidia, con una demanda sólida de Blackwell y el impulso de los nuevos chips Rubin.
Nvidia se prepara para volver a sorprender al mercado. Según un informe de UBS, la compañía de semiconductores debería presentar unos ingresos del segundo trimestre claramente por encima de lo esperado y, lo que es más importante, una guía para el tercer trimestre que también supere las previsiones de los analistas.
El banco suizo destaca que la demanda de Blackwell, la arquitectura actual de Nvidia para centros de datos, se mantiene estable. A esto se suma el inicio de los envíos de Rubin, la próxima generación de chips, que se están acelerando. Esta combinación, según UBS, allana el camino para que la empresa alcance un beneficio por acción (BPA) de más de 15 dólares en 2027 y de 20 dólares en 2028.
UBS mantiene una recomendación de compra sobre las acciones de Nvidia, con un precio objetivo de 280 dólares. La tesis del banco se apoya en un contexto de restricciones persistentes en la oferta de capacidad de computación, lo que significa que la demanda sigue superando con creces la oferta disponible.
Para los inversores, esta nota de UBS llega en un momento clave. Nvidia se ha convertido en el gran termómetro del auge de la inteligencia artificial, y sus resultados trimestrales son seguidos con lupa por todo el mercado. Un batacazo positivo no solo impulsaría a la propia compañía, sino que podría dar aire a todo el sector tecnológico.
Habrá que esperar a la presentación oficial de resultados para confirmar si las previsiones de UBS se cumplen. Pero si el banco suizo está en lo cierto, Nvidia demostraría una vez más que su dominio en el mercado de chips para IA está lejos de agotarse.
El análisis de Salseo
- La clave no es solo el trimestre actual, sino la guía: si Nvidia confirma un tercer trimestre fuerte, el mercado leerá que la demanda de IA sigue intacta y no es un espejismo de un solo trimestre.
- La mención a los envíos de Rubin es relevante porque sugiere que Nvidia ya está en la fase de transición entre generaciones de chips sin sufrir un bache de ventas, algo que históricamente ha castigado a otras compañías de semiconductores.
- El precio objetivo de 280 dólares de UBS implica un potencial de subida considerable desde los niveles actuales, pero conviene recordar que es una estimación y no una garantía; el verdadero test será ver si los márgenes se mantienen mientras escala la producción de los nuevos chips.
- Las restricciones de oferta que menciona UBS son un arma de doble filo: por un lado, sostienen los precios y la rentabilidad; por otro, limitan cuánto puede crecer Nvidia a corto plazo si no consigue ampliar su capacidad de fabricación.