UBS arranca la cobertura de Applied Digital con compra y un objetivo de 38 dólares

El banco suizo UBS empieza a seguir a Applied Digital con una recomendación de compra: cree que la compañía ya ha demostrado que sabe firmar contratos de arrendamiento y entregar centros de datos para inteligencia artificial a gran escala.
Los analistas de UBS han comenzado a cubrir Applied Digital (APLD), una de las compañías que se dedica a construir y alquilar centros de datos preparados para inteligencia artificial, con una recomendación de compra y un precio objetivo de 38 dólares por acción. Para quien no esté familiarizado con la jerga: cuando un banco de inversión "inicia la cobertura" de una empresa significa que hasta ahora no la seguía oficialmente y que a partir de este momento un analista de esa casa se compromete a estudiarla, publicar informes y decir qué le parece el valor. Es, por tanto, la primera opinión formal de UBS sobre la compañía.
El argumento del analista se apoya en la ejecución, no en las promesas. Según su lectura, la plataforma de Applied Digital ya ha demostrado credibilidad por dos vías: los contratos de arrendamiento que ha ido firmando y su capacidad para entregar centros de datos de inteligencia artificial a escala, es decir, de verdad y en volumen. Ese punto es relevante en un sector donde muchas compañías anuncian proyectos faraónicos que tardan años en convertirse en instalaciones funcionando. Que un banco considere probada esa capacidad de entrega cambia la conversación: pasa de "¿podrá hacerlo?" a "¿cuánto más puede hacer?".
La parte interesante para el futuro cercano está en los clientes que ya tiene dentro. El analista ve margen para que se firmen nuevos contratos a corto plazo a través de las opciones de expansión de los inquilinos actuales, esto es, que quienes ya alquilan espacio en sus centros de datos amplíen lo que tienen contratado. Ese tipo de crecimiento suele venir acompañado de mejores números: si la infraestructura ya está levantada y conectada, añadir capacidad para un cliente que ya está allí cuesta relativamente menos y deja más margen que empezar de cero con un desconocido. Dicho en cristiano: no hace falta salir a buscar clientes nuevos para seguir creciendo.
No es, en cualquier caso, una opinión aislada ni unánime. Otras casas de análisis han lanzado su cobertura sobre Applied Digital en las últimas semanas con visiones distintas: Wells Fargo se ha mostrado más constructivo (con una recomendación por encima del promedio del mercado) mientras que Rothschild & Co Redburn ha arrancado con una postura neutral. Es decir, el mercado reconoce el potencial de la compañía en el negocio de la infraestructura para inteligencia artificial, pero no se pone de acuerdo sobre cuánto de ese potencial está ya reflejado y cuánto queda por confirmar.
Conviene recordar qué tipo de negocio es: construir centros de datos para inteligencia artificial exige mucha inversión previa en instalaciones, energía y equipamiento, y los contratos firmados representan ingresos futuros, no dinero en caja hoy. Por eso la clave para los próximos trimestres no está tanto en las recomendaciones de los bancos como en si esos contratos se van convirtiendo en facturación real, dentro de los plazos comprometidos y sin que la compañía tenga que financiarse en condiciones que perjudiquen al accionista.
El análisis de Salseo
- Lo importante del informe no es el 'compra', sino el motivo: UBS considera que Applied Digital ya ha pasado la prueba de la ejecución, con contratos firmados y centros de datos entregados a escala. En un sector donde abundan los anuncios grandilocuentes que tardan años en materializarse, esa validación es lo que separa a las compañías creíbles de las que solo venden humo.
- La palanca a corto plazo está en los clientes que ya están dentro: si los inquilinos actuales amplían lo que tienen contratado, la compañía consigue ingresos extra sin necesidad de captar clientes nuevos y además con mejores márgenes, porque la infraestructura ya está construida y conectada. La señal que hay que vigilar es cualquier anuncio de nuevo contrato de arrendamiento con un inquilino ya existente.
- Aviso para navegantes: las casas de análisis no se ponen de acuerdo. Wells Fargo ha arrancado con una visión más optimista y Rothschild & Co Redburn, con una neutral. Que tres bancos empiecen a cubrirla a la vez indica interés, pero también que todavía no existe consenso sobre cuánto de la fiebre de la inteligencia artificial se traduce ya en caja contante y sonante.
- El matiz que el titular no cuenta: es un negocio que se come mucho capital. Los contratos de arrendamiento son ingresos comprometidos a futuro, no dinero cobrado hoy, así que lo que de verdad mueve la tesis es si esas instalaciones se entregan a tiempo y cómo se financia el crecimiento: si hay que pedir mucho dinero prestado o emitir acciones, el accionista actual puede acabar diluyéndose.