UBS reafirma su compra en Broadcom: ve más ingresos por IA y las acciones suben un 3%

El analista Timothy Arcuri, de UBS, mantiene su recomendación de compra sobre Broadcom y asegura que las previsiones de ingresos por inteligencia artificial para 2027 y 2028 podrían quedarse cortas. La acción subió más del 3% tras conocerse un paquete de financiación de 60.000 millones para chips de IA.
UBS no mueve ficha con Broadcom: mantiene su recomendación de compra y un precio objetivo de 470 dólares por acción. Lo relevante es el motivo. El analista Timothy Arcuri organizó una reunión virtual con la cúpula directiva de la compañía de semiconductores y salió de ella más convencido de que las previsiones de ingresos ligados a la inteligencia artificial para los ejercicios fiscales de 2027 y 2028 tienen margen para subir. Es decir, en su opinión el mercado no está descontando todo lo que la empresa espera ingresar. Además, según Arcuri, la dirección dejó claro que las preocupaciones de los inversores sobre su programa estrella de chips TPU están "fuera de lugar".
El contexto ayuda a entender el movimiento del viernes: las acciones de Broadcom subían más del 3% después de que se conociera que varios bancos están preparando un paquete de financiación de deuda de 60.000 millones de dólares. El objetivo es ayudar a clientes clave, como la empresa de inteligencia artificial Anthropic, a costear la compra de chips y de la infraestructura necesaria para hacerlos funcionar. A eso se sumó un escenario macro más amable: la rentabilidad de la deuda pública estadounidense bajó gracias a un petróleo más barato y a un informe de empleo flojo, lo que redujo las expectativas de una subida de tipos de la Reserva Federal en su próxima reunión. Todo junto empujó al sector.
En el detalle tecnológico, Arcuri explica que, después del arranque de la generación v8i prevista para 2027, la compañía espera mantener una buena acogida con las dos siguientes generaciones de su programa estrella de chips XPU, con productos comparables a los de Nvidia y por delante de otros competidores. Broadcom está incorporando bastante más memoria SRAM y más núcleos ARM de CPU (los que coordinan y gestionan el trabajo) dentro de sus chips. Eso le permite asumir funciones que hoy hacen procesadores de servidor en los armarios de los centros de datos y, de paso, hace que a sus clientes les resulte más difícil diseñar sus propios chips en lugar de comprárselos. En cuanto al gasto, la empresa calcula que montar un gigavatio de potencia con sistemas de Nvidia cuesta unos 40.000 millones de dólares, frente a los 20.000 o 30.000 millones si se usan chips a medida (ASIC), y en ese segundo caso Broadcom se lleva una porción mayor del pastel. Con el tiempo, espera que las redes y las comunicaciones entre chips pesen más dentro de sus ingresos de IA que ahora, cuando rondan el 30%.
Otro punto que quiso aclarar la dirección es el de la financiación. Broadcom insiste en que "vende chips, no productos financieros" y que no está prestando dinero directamente a su primer gran cliente de TPU. Lo que hace es facilitarle el acceso a prestamistas externos y, solo en algunas operaciones concretas, dar garantías sobre el valor que conservarán los equipos al final de su vida útil, garantías que suponen una parte pequeña del total financiado. Arcuri, por cierto, es el tercer mejor analista entre los más de 12.500 que sigue TipRanks, con un 78% de aciertos y una rentabilidad media del 56,1% por recomendación. En el conjunto de Wall Street, Broadcom cuenta con 27 recomendaciones de compra y 3 de mantener, y un precio objetivo medio de 519,21 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza del 46,5% desde los niveles actuales.
Conviene recordar que se trata de valoraciones de analistas y no de una garantía: el precio objetivo de UBS (470 dólares) está por debajo de la media del consenso, así que ni siquiera el más optimista de los escenarios coincide con la media del mercado.
El análisis de Salseo
- El dato llamativo no es el precio objetivo de UBS (470 dólares), que de hecho se queda por debajo de la media del consenso (519,21), sino el argumento de fondo: el analista cree que sus propias estimaciones de ingresos por IA para 2027 y 2028 son conservadoras. Cuando un analista dice que su modelo se queda corto, la lectura es que el riesgo para la acción estaría en las revisiones al alza que vengan después, no en recortes.
- El asunto de la financiación es la clave que casi nadie mira: Broadcom no presta el dinero, solo facilita que bancos externos lo hagan y cubre con garantías una parte pequeña del valor residual de los equipos. Eso evita que la compañía se convierta en una financiera encubierta con riesgo de impago en su propio balance, que es el miedo real de muchos inversores. Señal concreta a vigilar: si esas garantías empiezan a crecer como porcentaje del total financiado, el riesgo cambia de naturaleza.
- El mensaje de que los clientes no podrán fabricarse sus propios chips es el corazón del negocio. Broadcom mete en el mismo paquete más memoria SRAM, núcleos ARM de gestión, empaquetado propio y tecnología de conexión ultrarrápida (448G SerDes). Cuantas más piezas integre, más caro y difícil será para un cliente replicarlo por su cuenta, y más años podrá mantener sus márgenes frente a competidores ASIC que van por detrás.
- Ojo con atribuir la subida del 3% solo a la nota de UBS: parte del movimiento vino de factores macro (petróleo más barato, empleo flojo y menos miedo a una subida de tipos), que benefician a todo el sector tecnológico por igual. Y todo el relato depende de que clientes como Anthropic sigan gastando a ese ritmo. Si el gasto en infraestructura de IA se enfría, el argumento de las dos próximas generaciones de chips se queda sin combustible.