UBS reitera compra en Broadcom y ve más ingresos de IA: objetivo de 470 dólares

El analista Timothy Arcuri mantiene su recomendación de compra sobre Broadcom tras reunirse con la dirección: cree que los ingresos por inteligencia artificial de 2027 y 2028 pueden ser mayores y que los miedos sobre su chip estrella están injustificados.
Broadcom vuelve a estar en el punto de mira de los inversores. El analista de UBS Timothy Arcuri ha reiterado su recomendación de compra sobre la compañía de semiconductores con un precio objetivo de 470 dólares por acción, después de organizar una reunión virtual con la cúpula directiva de la empresa. Arcuri, que ocupa el tercer puesto entre los más de 12.500 analistas que sigue TipRanks, con una tasa de acierto del 78%, asegura que ahora tiene más confianza en que la previsión de ingresos procedentes de la inteligencia artificial para los ejercicios 2027 y 2028 pueda revisarse al alza.
Uno de los puntos que más ha llamado la atención es el mensaje de la dirección sobre su programa de chips TPU, el más emblemático de la casa: según la empresa, las preocupaciones de los inversores al respecto están "equivocadas". Arcuri destaca que, tras el despliegue de la versión v8i previsto para 2027, la acogida de las dos generaciones siguientes de su programa XPU debería ser sólida, con productos comparables a los de Nvidia y por delante de otros competidores. Broadcom estaría incorporando mucha más memoria SRAM y más núcleos ARM de tipo CPU para tareas de orquestación y gestión, algo que podría sustituir parte de las funciones que hoy hacen las CPU de servidor en los racks de los centros de datos y, de paso, complicar que los clientes se fabriquen sus propios chips.
En el plano financiero, la compañía ha querido marcar distancias: "vendemos chips, no productos financieros", insiste la dirección, que no está ofreciendo financiación directa. Lo que hace es facilitar el acceso de sus clientes a prestamistas externos y conceder garantías de valor residual solo en tramos muy concretos, una parte pequeña del total. La firma calcula además que el gasto en cómputo a nivel de rack ronda los 40.000 millones de dólares por gigavatio en los sistemas de Nvidia, frente a entre 20.000 y 30.000 millones por gigavatio en los chips ASIC, un segmento del que Broadcom captura una porción mayor. Con el tiempo, la compañía espera que las redes (networking) pesen más dentro de sus ingresos de IA que el aproximadamente 30% actual.
El movimiento del valor en bolsa no se explica solo por el informe. Las acciones de Broadcom subían más de un 3% el viernes después de conocerse que varios bancos trabajan en un paquete de financiación de deuda de 60.000 millones de dólares para ayudar a clientes clave, como Anthropic, a costear la compra de chips de IA e infraestructura. A eso se sumó un entorno macro más favorable: la rentabilidad de los bonos del Tesoro bajaba con el petróleo más barato y un informe de empleo flojo, lo que rebajó las expectativas de una subida de tipos en la próxima reunión de la Reserva Federal. De fondo, el consenso de Wall Street es claramente optimista: 27 recomendaciones de compra y 3 de mantener, con un precio objetivo medio de 519,21 dólares, lo que implicaría un potencial de subida del 46,5%.
Arcuri considera que los mensajes de la compañía son coherentes con lo que ya venía contando. Añade que el mercado subestima lo difícil que lo tienen otros fabricantes de ASIC para seguir el ritmo en los XPU convencionales, dado el dominio de Broadcom en empaquetado y sustratos verticalmente integrados y su tecnología SerDes de 448G, que le da ventaja desde la fase de diseño.
El análisis de Salseo
- El argumento de fondo no es vender más chips hoy, sino garantizar que las dos próximas generaciones de su chip XPU tengan clientes: si Broadcom integra más memoria y núcleos propios, el chip se vuelve más difícil de copiar y eso protege márgenes. La señal a vigilar es la rampa de la versión v8i en 2027 y la confirmación de nuevos clientes.
- La parte incómoda es la financiación: aunque Broadcom repita que "vende chips, no productos financieros", el paquete de deuda de 60.000 millones con bancos y las garantías de valor residual son lo que permite comprar a clientes con poca caja. Si un cliente falla, esas garantías se convierten en un compromiso contingente: toca revisar cuánto pesan en sus cuentas.
- La comparación por gigavatio es reveladora: 40.000 millones de gasto en sistemas Nvidia frente a 20.000-30.000 millones en ASIC, pero Broadcom se queda con una porción mayor de ese segundo pastel. Traducido: si los chips a medida ganan terreno, la empresa captura más por cada gigavatio instalado y su negocio de redes (hoy en torno al 30% de los ingresos de IA) se convierte en un segundo motor.
- Cuidado con confundir causas: el objetivo de 470 dólares de UBS está por debajo del consenso de 519 y parte de la subida del 3% vino de la caída de los rendimientos de los bonos y del dato de empleo, no solo del informe. Es decir, hay ruido macro metido en una historia que es puramente de demanda de chips.