Ucrania golpea el centro ruso que fabrica cohetes para su red satelital estilo Starlink

Kiev asegura haber alcanzado con misiles de crucero el centro espacial Progress, clave en el programa espacial ruso y en el desarrollo de la red Rassvet, la alternativa del Kremlin a Starlink.
Ucrania ha anunciado este sábado que sus ataques de largo alcance alcanzaron un aeródromo militar ruso y el centro de cohetes Progress, una instalación que, según Kiev, apoya la incipiente red de internet satelital Rassvet, la versión rusa de Starlink. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que misiles de crucero Flamingo impactaron contra la planta de cohetes, situada a unos 900 kilómetros de la frontera ucraniana, dentro de la campaña de Kiev para presionar a Moscú golpeando objetivos en el interior de Rusia.
El Estado Mayor ucraniano informó de impactos directos tanto en el aeródromo de la región de Nizhni Nóvgorod como en el centro espacial y de cohetes Progress, en la región de Samara. Según Kiev, los ataques provocaron incendios en ambos lugares. La planta de Samara produce los cohetes que se utilizan para lanzar los satélites de la red Rassvet, que Rusia está desarrollando como alternativa a Starlink, el sistema de internet satelital de SpaceX que opera en Ucrania y que ha dado a Kiev una ventaja clave en operaciones con drones y comunicaciones en el campo de batalla.
Las autoridades rusas no confirmaron el ataque contra el aeródromo de Nizhni Nóvgorod. En la región de Samara, los funcionarios locales afirmaron que las defensas aéreas repelieron un "ataque masivo con misiles". El jefe de la capital regional, Iván Noskov, reconoció que la infraestructura industrial de Samara sufrió daños localizados, sin especificar qué instalación resultó afectada. El gobernador regional informó de que un misil alcanzó una instalación industrial no identificada y que, siete horas después, los servicios de emergencia seguían trabajando en el lugar.
El centro Progress ha desempeñado un papel fundamental en los programas espaciales soviético y ruso, incluida la producción de la familia de cohetes Soyuz. El ataque se enmarca en la estrategia ucraniana de golpear objetivos estratégicos en territorio ruso para reducir su capacidad bélica y forzar el fin de la guerra, que comenzó con la invasión a gran escala de febrero de 2022. Aunque los avances en el frente se han ralentizado, ambos bandos han intensificado sus ataques de largo alcance contra infraestructuras clave.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó que en las últimas 24 horas sus drones, misiles y artillería alcanzaron centros logísticos ucranianos e infraestructuras de combustible, energía y transporte utilizadas por el ejército ucraniano, así como talleres de montaje de drones de largo alcance y embarcaciones no tripuladas. Reuters no pudo verificar de forma independiente los informes de ninguno de los dos bandos.
El análisis de Salseo
- El ataque a Progress no es solo simbólico: busca frenar el desarrollo de Rassvet, la red satelital rusa que pretende reducir la dependencia de Moscú de sistemas occidentales y, a la vez, contrarrestar la ventaja que Starlink da a Ucrania en el campo de batalla.
- Golpear una planta que fabrica cohetes Soyuz, utilizados tanto para fines militares como civiles, demuestra que Kiev está dispuesta a atacar infraestructura crítica rusa aunque tenga un doble uso, lo que puede escalar la tensión y provocar represalias contra objetivos ucranianos similares.
- La falta de confirmación independiente y las versiones contradictorias (Kiev habla de impactos directos, Moscú de daños localizados) obligan a tomar la noticia con cautela, pero si el daño es real, Rusia podría acelerar sus planes para Rassvet o buscar alternativas de lanzamiento, lo que a su vez podría aumentar la demanda de lanzadores comerciales.
- Para los inversores en el sector espacial y de defensa, este tipo de ataques subraya la creciente militarización del espacio y la importancia estratégica de las constelaciones satelitales, lo que podría traducirse en más contratos para empresas de defensa y satélites en ambos bandos.