La UE acusa a Meta de ignorar los riesgos mentales de su 'diseño adictivo'

Bruselas señala que funciones como el autoplay y el scroll infinito en Facebook e Instagram fomentan el uso compulsivo, especialmente entre menores, y podrían costarle a Meta una multa de hasta el 6% de su facturación anual.
La Comisión Europea ha lanzado un dardo directo a Meta, la matriz de Facebook e Instagram, acusándola de no hacer lo suficiente para proteger la salud mental de sus usuarios. Según el pliego de cargos hecho público este viernes, el diseño de sus plataformas —con funciones como la reproducción automática de vídeos y el desplazamiento infinito— 'pone al cerebro en modo piloto automático', contribuyendo a hábitos poco saludables y al uso compulsivo.
El regulador europeo considera que estas prácticas violan la Ley de Servicios Digitales (DSA), la normativa estrella de la UE para combatir los daños en internet. La investigación, abierta en mayo de 2024, también examina si Meta ha ignorado a sabiendas datos sobre el tiempo que los niños pasan en sus aplicaciones durante la noche y cómo formatos como los reels y las historias pueden generar un uso excesivo. Además, se investiga si la compañía ha incumplido sus propias normas al no impedir el acceso de menores de 13 años.
Bruselas exige cambios concretos: eliminar el autoplay y el scroll infinito como opciones por defecto, introducir pausas obligatorias en pantalla y modificar el algoritmo para que ofrezca menos contenido personalizado. La ofensiva coincide con un momento en el que al menos diez países de la UE, entre ellos Francia, Italia y España, preparan sus propias prohibiciones de redes sociales para menores, lo que aumenta la presión para una solución común europea.
Meta, que aún no ha respondido oficialmente a estos cargos, ha defendido en el pasado sus más de 50 herramientas y políticas para proteger a los jóvenes. La empresa tiene derecho a examinar el expediente y presentar alegaciones. Si las acusaciones se confirman, podría enfrentarse a una sanción de hasta el 6% de su facturación anual global, una cifra que, en el caso de Meta, superaría los 7.000 millones de euros según sus últimos resultados.
El anuncio llega apenas unos días antes de que un panel de expertos convocado por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, publique sus recomendaciones sobre la prohibición de redes sociales para niños. La propia Von der Leyen ya ha adelantado su postura: 'Debemos considerar un retraso en el acceso a las redes sociales', afirmó recientemente, subrayando que la cuestión no es si los jóvenes deben tener acceso a las plataformas, sino si las plataformas deben tener acceso a los jóvenes.
El análisis de Salseo
- El verdadero golpe para Meta no es solo la posible multa, sino la exigencia de rediseñar productos que son el corazón de su negocio publicitario. Funciones como el scroll infinito y la reproducción automática maximizan el tiempo de uso y, por tanto, los ingresos; cambiarlas podría afectar directamente a sus métricas clave.
- La fragmentación regulatoria es un riesgo creciente: con varios países europeos impulsando sus propias prohibiciones para menores, Meta se enfrenta a un mosaico de normas que complican su operativa y aumentan los costes de cumplimiento. Una solución paneuropea podría ser un mal menor si unifica criterios, pero también podría ser más restrictiva.
- El foco en la salud mental de los menores añade presión reputacional en un momento en que los inversores ya están atentos al escrutinio social sobre las grandes tecnológicas. Cualquier cambio forzoso en el algoritmo que reduzca la personalización podría mermar la efectividad publicitaria, justo cuando Meta intenta justificar sus fuertes inversiones en IA.
- A corto plazo, la noticia es negativa, pero el proceso aún permite a Meta defenderse y negociar. Habrá que vigilar si la compañía opta por un acuerdo que evite la sanción máxima, algo que históricamente ha hecho, y si los cambios exigidos se traducen en una pérdida real de engagement o solo en ajustes cosméticos.