La UE se prepara para multar a Google con cientos de millones y apretar las tuercas a las Big Tech

Bruselas ultima una nueva batería de sanciones millonarias contra Alphabet por presuntas prácticas anticompetitivas en búsquedas y en su tienda de aplicaciones, en una escalada sin precedentes de la aplicación de la DMA.
La Comisión Europea está a punto de desenfundar una nueva ronda de multas contra Google, según ha adelantado el Financial Times citando documentos internos y fuentes anónimas. La ofensiva, que podría conocerse esta misma semana, incluye sanciones que suman cientos de millones de euros en decisiones separadas y supone un salto cualitativo en la aplicación del reglamento de mercados digitales (DMA).
El gigante de las búsquedas, filial de Alphabet —que facturó más de 400.000 millones de dólares el año pasado—, se enfrenta a dos frentes principales. Por un lado, Bruselas considera que Google ha favorecido ilegalmente sus propios servicios especializados (como Google Shopping o Google Travel) en los resultados de búsqueda, en detrimento de los competidores. Por otro, exigirá a la compañía que dé más libertad a los desarrolladores de aplicaciones en su Play Store para que puedan dirigir a los usuarios hacia tiendas de aplicaciones alternativas.
Pero la cosa no queda ahí. Si Google no cumple las órdenes regulatorias en un plazo de 60 días, se expone a multas diarias. Fuentes comunitarias califican el nivel de incumplimiento de "grave". Estas medidas se suman a las sanciones que ya recibieron Apple (500 millones de euros) y Meta (200 millones) el año pasado por infracciones similares de la DMA.
Además de las multas, la UE decidirá si obliga a Google a compartir con buscadores de terceros sus datos patentados de búsqueda, incluida la información sobre clasificación y flujo de clics. También se espera que Bruselas detalle requisitos para que la empresa ponga a disposición de proveedores de inteligencia artificial externos las mismas funcionalidades que ofrece a su propio servicio Gemini, con el objetivo de mantener la igualdad de condiciones en el emergente sector de la IA.
Google se defiende argumentando que los cambios que ya ha introducido para cumplir con la DMA han empeorado la experiencia del usuario y asegura que quiere resolver las investigaciones para centrarse en innovar. Mientras tanto, la presión política no cesa: en junio, la Comisión ya advirtió a Amazon y Microsoft de que también podrían enfrentarse a una regulación más estricta bajo la DMA.
El análisis de Salseo
- Las multas de cientos de millones son significativas, pero el verdadero terremoto para Alphabet vendría si la UE le obliga a compartir sus datos de búsqueda y a abrir Gemini a terceros: eso tocaría la línea de flotación de su ventaja competitiva en IA y en el negocio publicitario.
- La DMA está pasando de las musas al teatro: después de los avisos a Apple y Meta, Bruselas demuestra que no le tiembla el pulso y que el calendario de sanciones va en serio. Para los inversores, esto eleva el riesgo regulatorio estructural de las grandes tecnológicas en Europa.
- El argumento de Google sobre el empeoramiento de la experiencia de usuario es una jugada a dos bandas: intenta movilizar a la opinión pública y, de paso, preparar el terreno para posibles batallas legales. Habrá que vigilar si los tribunales europeos respaldan a la Comisión o dan oxígeno a la compañía.
- La advertencia a Amazon y Microsoft sugiere que esto no es un ajuste de cuentas puntual, sino una campaña sistemática. El sector tecnológico europeo podría beneficiarse a largo plazo, pero a corto plazo la incertidumbre regulatoria puede frenar la inversión y la innovación de las Big Tech en la región.