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Un inversor top ve una señal en el nuevo contrato de Rocket Lab

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Un inversor top ve una señal en el nuevo contrato de Rocket Lab

El valor ha caído un 58% desde su máximo de mayo, pero un inversor del top 1% de TipRanks cree que el último contrato de Rocket Lab con Kepler Communications es una señal de que la compañía está ganando credibilidad frente a SpaceX.

La acción de Rocket Lab (NASDAQ: RKLB) ha vivido un giro dramático. Tras una racha alcista potente, el valor se ha desplomado desde su máximo del 27 de mayo y ahora cotiza alrededor de un 58% por debajo de ese nivel. La pregunta que muchos inversores se hacen es si la caída tiene más recorrido o si, por el contrario, el retroceso está creando una oportunidad de compra.

El inversor James Brumley, que colabora con The Motley Fool y se sitúa en el top 1% de los inversores de TipRanks, ve al menos un motivo para el optimismo. En su opinión, el último contrato de Rocket Lab pone de manifiesto la creciente credibilidad de la compañía en el mercado de lanzamientos y podría representar una ventaja pequeña pero significativa frente a su rival mucho más grande, SpaceX. Desde la esperada salida a bolsa de SpaceX hace más de dos meses, la compañía ha atraído una enorme atención de los inversores. Ese foco, sin embargo, puede estar haciendo que el mercado pase por alto otras oportunidades en la industria espacial. Y aquí es donde entra Rocket Lab.

La compañía ha cerrado un contrato de lanzamiento con Kepler Communications para su cohete Neutron, a pesar de que este todavía no ha completado su primer vuelo. Eso es relevante porque Neutron sigue en desarrollo y su calendario ya ha sufrido varios retrasos. Rocket Lab opera actualmente Electron, un cohete reutilizable capaz de llevar hasta 660 libras a órbita baja terrestre. Pero Neutron está diseñado para ser mucho más potente, con capacidad para transportar más de 28.000 libras a la misma órbita. El cohete debía empezar a volar a finales de 2025, pero su debut se ha pospuesto: primero a principios de 2026 y posteriormente a finales de 2026 o posiblemente principios de 2027, mientras Rocket Lab resuelve problemas de rendimiento y seguridad.

A pesar de esas incertidumbres, Kepler se ha comprometido a utilizar Neutron para un lanzamiento de satélite dedicado, una misión que no se espera que tenga lugar hasta al menos 2028. La decisión es llamativa porque Kepler tiene otros proveedores de lanzamiento disponibles, incluido SpaceX. Brumley cree que los inversores deberían tomarse esa elección en serio. Rocket Lab ofrece mucho más que servicios de lanzamiento: sus capacidades abarcan componentes de satélites, ingeniería, software y propulsión. Sus recientes adquisiciones de Iridium Communications y Optical Support también han mejorado su posición como 'proveedor de soluciones verticalmente integrado'. SpaceX sigue siendo el gigante de la industria, pero la gama de servicios de Rocket Lab podría darle ventaja con clientes que buscan una solución más completa y personalizada. Brumley argumenta que el acuerdo con Kepler demuestra que esta estrategia ya podría estar ganando tracción.

'Es algo a tener en cuenta si estás pensando en entrar en una posición en RKLB en este retroceso, que, por cierto, puede estar alimentado en gran medida por el interés alcista febril pero algo imprudente en SpaceX a costa de otras acciones valiosas de la industria', resume el inversor de 5 estrellas. 'Esa dinámica no durará para siempre'. Los analistas de The Street probablemente estén de acuerdo con esta tesis: con 12 compras frente a 4 mantenimientos, la acción tiene una calificación de consenso de Compra Fuerte. A 110,60 dólares, el precio objetivo medio ofrece un potencial de subida del 73% en 12 meses.

El análisis de Salseo

  • El contrato con Kepler es más una señal de credibilidad que un ingreso inmediato: la misión no llega hasta 2028, pero que un cliente con alternativas (incluida SpaceX) apueste por un cohete que aún no ha volado dice mucho de cómo el mercado percibe la hoja de ruta de Rocket Lab.
  • La caída del 58% no es solo un castigo a Rocket Lab: el foco mediático en la salida a bolsa de SpaceX ha desviado la atención y el capital de otras compañías del sector. Eso puede estar creando un descuento injusto en RKLB, que sigue sumando contratos y capacidades mientras el mercado mira a otro lado.
  • Rocket Lab no compite solo en lanzamientos: su integración vertical (componentes, software, propulsión) le permite ofrecer soluciones completas, un argumento de venta que los clientes valoran. Las adquisiciones recientes refuerzan esa estrategia, pero el mercado aún la valora como si fuera una simple empresa de cohetes.
  • El riesgo real es Neutron: los retrasos acumulados (de finales de 2025 a 2026/2027) son un recordatorio de que la ejecución no está garantizada. El consenso de Compra Fuerte y el objetivo de 110,60 dólares asumen que todo sale bien; si Neutron vuelve a retrasarse, la prima de credibilidad que ahora se está ganando podría evaporarse.

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Fuente: TipRanks