Intel y AMD sufren la ola de ventas de chips antes de Nvidia

Las acciones de semiconductores caen con fuerza en Wall Street: Intel llega a hundirse un 5,47% y AMD también cede al clima de venta. Los inversores esperan los resultados de Nvidia, que al miércoles están el termómetro de todo la sector.
El lunes fue un día de aversión al riesgo para el sector de los semiconductores en Wall Street. El ETF principal del sector, el iShares Semiconductor (SOXX), cayó más de un 3%, mientras que el fondo tecnológico de EE. UU. se dejó solo un 1%. Eso no es una huida general de la tecnología, sino un recorte específico en chips: los inversores se están descargando de exposición al sector justo antes de que Nvidia presente sus resultados trimestrales el miércoles, uno de los eventos más esperados del año para entender a dónde va la inteligencia artificial.
Intel ha sido una de las mayores afectadas. Sus acciones llegaron a caer un 5,47%, hasta quedar instaladas en los 85,14 dólares, un precio que se sitúa por debajo de los 95 dólares de la ampliación de capital que la compañía acaba de completar. El movimiento ha dejado un sabor agridulce para los accionistas: Intel ha captado 20.000 millones de dólares través de la emisión de 210,5 millones de acciones nuevas, lo que inflando el número de títulos y diluye a los que ya estaban; al mismo tiempo, la compañía tiene planeado gastar más de 20.000 millones en su división de fundición de chips, una inversión decir para el futuro pero que aprienta el flujo de caja a corto y medio plazo. En este contexto, analistas como UBS ya han ajustado a la baja sus precios objetivos de la acción.
AMD también cedió terreno al lunes, pero no todo son malas noticias. El banco BMO cerró su cobertura sexta, con recompra de 'Outperform' (espera que gane al mercado) y un precio objetivo de 550 dólares para las ações. La tésis encime es que AMD ya no es según era un fabricante de procesadores, si no un proveedor integral de infraestructura de inteligencia artificial: GPUs, CPUs, redes, y sobre todo Helios, su plataforma informáista el niveles de armarios y racks, un cascos de vóleos de importancia en el mes de septiembre para competir con las soluciones similares de Nvidia. Además, el análisis destaca que AMD ya cuenta con compromiso de clientes relevantes como OpenAI, Meta y Anthropic, que podrán convertirse en un ingrento de ingresos a medido que avanza la implantación.
Para ambos valores la cita clave está en Nvidia. La alta de los inversores antes de las cifras de la gran revela que nadie quiere demasiado expiada a los chips si el número no acompaña. Si Nvidia reativita la confianza y confirma que lo de la inteligencia artificial se sigue comprando de forma masiva, AMD puede mejorar como la alternativa creíbles a Nvidia en las mismas instalaciones; para Intel, la será más continuada, ya que el problema principal no será solo del sector, sino que dízes el propio proceso: la dilución tapia la felpa manual de sus fondos de fábrica. Si la demanda marítima del cuello de botella, los focos volverán al papel marchito de Intel y a la promesa de Septiembre de AMD, que todavía está por cumplirse.
El análisis de Salseo
- Intel llevará una losa: luce sobre un 5,47% hasta 85,14, cuando la ampliación de 20.000 millones se colocó a 95. Las acciones recién entradas en esa ampliación ya está golpeadas, y eso invierte a que reaparecen vendedores en el rebote que intente.
- El analista BMO le ve a AMD un perfil de 'alternativa de Nvidia' que va más allá de los GPU; la plataforma Helios, prevista para septiembre, y los clientes OpenAI, Meta y Anthropic dan cuerpo a resistencia de la tesis. Hasta que los pedidos no fabrican ingresos reales y no se vea el envío en la fecha, la fortaleza es sobre papel.
- La clave de este evento es la pimienta de Nvidia: cualquier decepción en sus resultados activaría una nueva oleada de ventas en todo el sector, incluyendo a Intel y AMD. Si los números del miércoles gustan, pues se puede reerguir y la forma por la alternativas se mantiene viento a favor de ambas.
- El last del largo plazo de Intel no son los requisitos, es la caridad del 6 y los pésimos; mientras no se vean avances concretos en cost, rendimiento o atendimiento de clientes de su fábrica, el miedo a otra ampliación de capital seguirá pesando más que el descuento por valoración.