Vertiv sube más del 1.000% en cinco años: un operador de opciones ve más recorrido

El fabricante de sistemas eléctricos y refrigeración para centros de datos acumula una revalorización del 1.043% en cinco años y acaba de elevar sus previsiones anuales. El operador Mike Khouw cree que la acción aún puede recuperar terreno tras el bache por los retrasos de suministro.
Vertiv se ha convertido en una de las grandes ganadoras del tirón de la inteligencia artificial sin necesidad de fabricar ni un solo chip. La compañía, con sede en Westerville (Ohio), fabrica sistemas de alimentación eléctrica, refrigeración y control térmico que resultan imprescindibles para que un centro de datos funcione: sin ellos, los servidores que entrenan modelos de IA se sobrecalientan o directamente se quedan sin corriente. Ese negocio le ha valido a la acción una subida del 1.043% en los últimos cinco años, y el operador de opciones Mike Khouw, colaborador de CNBC Pro, cree que todavía queda recorrido.
Los números más recientes respaldan ese optimismo. En la presentación de resultados del segundo trimestre, la empresa elevó sus previsiones para el conjunto del año y reportó un crecimiento del 24% en ventas netas, además de una mejora de 410 puntos básicos (4,1 puntos porcentuales) en su margen operativo ajustado. Su consejero delegado, Giordano Albertazzi, lo resumió así: «Hemos elevado nuestras previsiones anuales en todas las métricas clave; el impulso es fuerte, amplio y se está acelerando». Incluso añadió que confía más en la trayectoria de la compañía hoy que nunca.
Aun así, la acción sufrió un bache tras publicar esas cuentas. El motivo no fue la demanda ni las perspectivas, sino unos retrasos en la cadena de suministro que empujaron parte de las ventas a la segunda mitad del año. Es decir, el negocio sigue ahí, pero facturarlo está tardando más de lo previsto. El valor ya ha recuperado el terreno perdido y cotiza justo por debajo de su media móvil de 150 sesiones, una referencia que muchos operadores usan para medir la tendencia de medio plazo (la línea que separa un mercado que sube de uno que baja). La próxima cita con las cuentas será el 22 de octubre.
La propuesta concreta de Khouw para posicionarse pasa por una estrategia con opciones —un 'risk reversal' con diferencial de compra— con vencimiento en enero y precios de ejercicio de 240, 290 y 340 dólares. Traducido al cristiano: en lugar de comprar la acción a precio de mercado, monta una estructura que le permitiría adquirir el valor a 240 dólares —más de un 14% por debajo del precio actual y cerca de los mínimos que marcó tras los resultados de febrero— si las cosas se tuercen. Su ganancia máxima sería de 50 dólares por contrato, más de un 20% del nivel de 240. El vencimiento largo, hasta enero, busca flexibilidad fiscal: si la operación sale bien, puede decidir si materializa la ganancia en 2026 o la deja correr hasta 2027. Conviene recordar que esto es la opinión y la operativa de un colaborador de CNBC, no una recomendación para el lector.
El trasfondo es el de siempre con los grandes ganadores de la bolsa: después de multiplicar por once en cinco años, entra dentro de lo normal que parte de los inversores quiera recoger beneficios. La tesis de Vertiv depende ahora de dos cosas muy concretas: que los retrasos de suministro se resuelvan y que el dinero que las grandes tecnológicas destinan a construir centros de datos siga fluyendo al mismo ritmo.
El análisis de Salseo
- Vertiv no vende chips ni modelos de IA: vende la infraestructura aburrida pero imprescindible (corriente y refrigeración) que hace que un centro de datos funcione. Eso implica que su facturación va ligada al número de centros de datos que se construyen, no a quién gane la carrera de la IA, lo que le da cierto blindaje frente a cambios de líder tecnológico.
- El matiz que suele escaparse del titular es que la demanda no se ha enfriado: lo que falla es la capacidad de entregar. Cuando una empresa que sube previsiones cae en bolsa tras publicar cuentas, el mercado no está dudando del negocio, está castigando la falta de visibilidad sobre cuándo llega el dinero. El dato a vigilar el 22 de octubre es si esas ventas retrasadas se recuperan de verdad en la segunda mitad del año.
- La estructura de opciones que plantea el operador deja una pista interesante sobre dónde ve valor un profesional: en vez de comprar a precio de mercado, se compromete a entrar a 240 dólares, un 14% por debajo y cerca de los mínimos de febrero. Traducido, prefiere cobrar por esperar y asumir el riesgo de que le asignen las acciones solo si caen.
- Un 1.043% en cinco años tiene cara B: las expectativas ya están altísimas y cualquier tropiezo se paga caro, como demostró la caída tras los resultados. Con el sector de infraestructura para IA tan caliente, el riesgo no es que desaparezca la demanda, sino que el mercado dé por hecho un crecimiento perfecto y no perdone ni un solo retraso.