VivoPower elige inquilino preferente para su centro de datos de IA en Noruega

La compañía ha seleccionado a un líder global de IA como inquilino preferente para su centro de datos de Mo i Rana, en Noruega. El acuerdo definitivo aún no está firmado, pero las negociaciones van más allá del alquiler inicial.
VivoPower, empresa especializada en infraestructura para inteligencia artificial, ha dado un paso importante en su estrategia: ya tiene un inquilino preferente para su centro de datos de Mo i Rana, en el norte de Noruega. La noticia llega después de que en mayo la compañía anunciara una lista corta de candidatos. Ahora, ha seleccionado a un líder global de la industria de la IA, aunque no ha revelado su nombre. Según el comunicado, la elección se basó en criterios como los términos comerciales, la solidez financiera, la calidad crediticia y el encaje operativo con un contrato de alquiler a largo plazo.
El centro de datos de Mo i Rana es una instalación ya operativa con una capacidad de 41,5 megavatios (MW), alimentada al 100% con energía hidroeléctrica renovable a un coste inferior a 0,05 dólares por kilovatio hora, uno de los más baratos de Europa. Además, existe la posibilidad de ampliar otros 40 MW en un plazo de 18 a 24 meses, sujeto a aprobación regulatoria, lo que elevaría la capacidad total por encima de los 80 MW. Esta combinación de energía barata y escalabilidad es un gran atractivo para empresas de IA que necesitan mucha potencia de cálculo.
Pero la cosa no se queda solo en el alquiler del centro de datos. VivoPower ha explicado que las conversaciones con este inquilino preferente se han ampliado para incluir otros proyectos de la compañía en su cartera de terrenos con acceso a energía y centros de datos en desarrollo. Si estas negociaciones llegan a buen puerto, la relación entre ambas empresas se profundizaría en múltiples jurisdicciones. Esto sugiere que el inquilino no solo busca un espacio, sino un socio a largo plazo para su expansión en Europa.
Eso sí, todavía no hay nada firmado. VivoPower espera hacer un nuevo anuncio en el corto plazo, una vez que se ejecute la documentación legal, en el que revelará la identidad del inquilino y los términos comerciales principales del contrato de arrendamiento y de cualquier acuerdo estratégico adicional. La compañía advierte de que no hay garantía de que se firme un contrato definitivo, y que todo depende de que ambas partes lleguen a un acuerdo vinculante.
VivoPower, fundada en 2014 y cotizada en el Nasdaq desde 2016, se define como una empresa B Corp con infraestructura de centros de datos y terrenos con acceso a energía en Noruega, Finlandia y Emiratos Árabes Unidos. Su misión es ser un socio independiente y de confianza para naciones soberanas que quieren desarrollar infraestructura de datos sostenible, manteniendo el control sobre la energía, los datos y la inteligencia nacional. En un momento en que la IA exige cada vez más capacidad de cómputo, asegurar un inquilino de primer nivel para su centro de datos noruego sería un espaldarazo para su modelo de negocio.
El análisis de Salseo
- El valor de esta noticia no está solo en el alquiler, sino en la posible ampliación de la relación a otros proyectos. Si el inquilino es un gigante de la IA, VivoPower podría convertirse en su socio preferente para infraestructura en Europa, lo que daría visibilidad a su cartera de desarrollo.
- La elección de Mo i Rana tiene lógica: energía hidroeléctrica a menos de 0,05 dólares/kWh es un imán para centros de datos de IA, que consumen muchísima electricidad. Además, la posibilidad de ampliar otros 40 MW en 18-24 meses ofrece escalabilidad sin cambiar de ubicación.
- El mercado debería vigilar dos cosas: la identidad del inquilino (¿será un hiperescalar como Microsoft, Google o Amazon, o una empresa emergente de IA?) y los términos del contrato, sobre todo la duración y las garantías. Un contrato a 10-15 años con un inquilino de primer nivel cambiaría por completo el perfil de riesgo de VivoPower.
- Hay que mantener la cautela: la noticia es un paso adelante, pero no un contrato firmado. Hasta que no se ejecute la documentación legal, existe el riesgo de que las negociaciones se enfríen o de que los términos finales sean menos favorables de lo esperado.