Producto

Wall Street ve en Muse, el agente de IA de Meta, una nueva máquina de ingresos

·PositivoImpacto alto
Wall Street ve en Muse, el agente de IA de Meta, una nueva máquina de ingresos

Wall Street se ha puesto claramente alcista con Meta: cree que Muse, su nuevo agente de IA de consumo lanzado el 8 de septiembre, puede convertirse en una vía de ingresos propia y cambiar la forma en que la compañía gana dinero con la inteligencia artificial.

Meta ha puesto en el mercado Muse, un asistente de inteligencia artificial que no se limita a responder preguntas: es un "agente" capaz de enviar correos, reservar viajes y cerrar operaciones en nombre del usuario, como vender un coche. Se lanzó el 8 de septiembre, está disponible en iOS y Android (de momento solo en Estados Unidos y Canadá) y funciona con una versión básica gratuita más dos planes de suscripción de 20 y 100 dólares al mes para quienes le den un uso intensivo. Ese detalle es clave: por primera vez, Meta pone precio directo a una de sus herramientas de IA.

La respuesta del mercado ha sido entusiasta. Desde el lanzamiento, los títulos de Meta se han revalorizado más de un 20%, por encima del resto del grupo de las "Magnificent 7" de la tecnología estadounidense, y la compañía ha sumado más de 200.000 millones de dólares de capitalización bursátil hasta tocar su nivel más alto en más de siete meses. El lunes, ese optimismo se contagió a toda la tecnología: Meta subió más de un 11% en una sola sesión y arrastró a fabricantes de chips como AMD e Intel, hasta el punto de que AMD superó por primera vez el billón de dólares de valoración.

Los datos de adopción que maneja el mercado invitan al optimismo. Según la firma Apptopia, la app de Muse acumuló 2,8 millones de descargas en sus primeros 12 días. En una comparativa de métricas similares con los primeros 12 días de ChatGPT, la cifra que se maneja es de 1,8 millones frente a 1,3 millones. Los analistas de J.P.Morgan aseguran que, aunque es pronto, Muse tiene potencial para convertirse en la aplicación de IA de consumo más utilizada desde ChatGPT, y atribuyen el tirón al buen encaje entre producto y necesidades del usuario, a la enorme capacidad de distribución de Meta y a esa capa gratuita que reduce la barrera para probarla y volver a usarla. Desde BofA Global Research añaden que las primeras reseñas sugieren que la funcionalidad está gustando, sobre todo la capacidad del agente de ejecutar tareas y flujos de trabajo de varios pasos con poca intervención del usuario.

La parte más llamativa es la cuenta que empiezan a hacer las casas de análisis. Jefferies calcula que si Muse alcanzara 1.000 millones de usuarios a finales de 2027 y al menos un 3% de ellos se pasara a la versión de pago, eso se traduciría en unos 10.800 millones de dólares de ingresos anuales; con esa hipótesis, la firma ha elevado su precio objetivo para Meta hasta los 875 dólares. UBS Global Wealth Management lo resume así: Muse ofrece la primera evidencia de que los agentes de IA de consumo podrían lograr una adopción amplia y abrir oportunidades de monetización más allá del negocio empresarial. De las 64 firmas que siguen el valor, 57 lo recomiendan comprar o algo mejor, con un precio objetivo mediano de 760 dólares.

El movimiento también tiene una pata menos evidente: los chips. Michael O'Rourke, estratega jefe de mercado de JonesTrading, apunta que el mercado ha interpretado Muse como un espaldarazo para un mercado de procesadores (CPU) que ya venía muy tensionado. La razón es que los agentes que ejecutan tareas de varios pasos consumen mucha más capacidad de cálculo por usuario que un simple chat, así que si Muse escala, la demanda de hardware se dispara más allá de las tarjetas gráficas. Con las cifras de descargas todavía en fase inicial, la pregunta que sobrevuela es cuántos de esos usuarios gratuitos acabarán pagando y cuándo saldrá Muse de Estados Unidos y Canadá.

El análisis de Salseo

  • El cambio de narrativa es lo que premia el mercado: Meta deja de ser solo una máquina de vender publicidad que usa la IA para afinar anuncios y empieza a tener un producto de IA propio que cobra directamente al usuario. Eso es lo que justifica que se hable de una nueva pata de ingresos y no de una mejora interna.
  • Ojo con confundir descargas con dinero: 2,8 millones de descargas en 12 días son casi todas de la versión gratuita. El escenario de 10.800 millones de dólares anuales de Jefferies exige 1.000 millones de usuarios en 2027 y que un 3% pague; es decir, muchísimo más de lo logrado hasta ahora. La conversión de gratis a pago es el número que hay que vigilar, junto con la expansión fuera de Estados Unidos y Canadá, hoy el gran freno.
  • El rally demuestra que el mercado está deseando excusas para comprar el ciclo de la IA y ha premiado a los fabricantes de procesadores, no solo a Meta: un agente que ejecuta tareas multi-paso consume mucha más computación por usuario que un chat y tensa el mercado de CPUs. Señal concreta a seguir: si los resultados de AMD e Intel confirman esa demanda extra de procesadores.
  • La ventaja competitiva de Muse no es el modelo de IA, sino el canal: Meta puede colocar el producto delante de los usuarios de sus propias aplicaciones casi sin coste de captación. Si integra Muse en ellas, competir contra ChatGPT o Gemini se vuelve mucho más barato de lo normal. El riesgo contrario es que la subida del 20% sea puro entusiasmo y se enfríe si los suscriptores no llegan en los próximos trimestres.

Empresas mencionadas

Fuente: Reuters