Walmart ataca a Uber Eats con el reparto de Dunkin' a domicilio

Walmart empieza a repartir cafés y donuts de Dunkin' desde sus tiendas y ampliará el servicio a casi 10.000 locales. Un movimiento que pone en alerta a Uber Eats y DoorDash.
Walmart ha dado el primer paso en un terreno que hasta ahora dominaban Uber Eats y DoorDash. La cadena de supermercados más grande de Estados Unidos ha anunciado que empezará a repartir productos de Dunkin' desde sus propias tiendas y, a lo largo del próximo año, ampliará el programa a la mayoría de los casi 10.000 locales de Dunkin' del país, muchos de ellos fuera de los supermercados. Es una jugada que se suma al acuerdo que ya tenía con Subway para el reparto de sándwiches. Walmart lo presenta como una extensión natural: los clientes ya usan su app y ahora pueden añadir a un pedido de donuts cosas como papel higiénico, enjuague bucal o calcetines.
La clave no es el donut, sino el carrito de la compra. Como explican expertos citados por CNBC, Walmart tiene una ventaja que ningún rival de reparto puede igualar: el 90% de los estadounidenses vive a menos de 10 millas de una de sus tiendas. Si el repartidor ya está preparando un pedido de supermercado, añadir un café de Dunkin' apenas aumenta el coste del viaje. Además, el café puede convertirse en un pedido diario, mientras que la compra semanal o quincenal es menos frecuente. Un especialista lo resume: el donut y el café no son el producto, son la razón por la que alguien abre la app a las 6 o 7 de la mañana en lugar de una vez por semana.
Pero hay una diferencia importante entre lo que Walmart hace hoy y lo que planea hacer. Repartir desde un restaurante dentro de su propia tienda no es reparto de restaurantes en solitario: es añadir una línea más al pedido que ya estaba en camino. El desafío real llega cuando empiece a repartir desde tiendas fuera de su superficie. Ahí, según los analistas, Walmart tendrá que competir con la economía pura del reparto contra DoorDash y Uber Eats, que ya ocupan ese terreno. Y esa economía es dura: repartir solo un café es casi imposible de hacer rentable. Por eso Walmart no lo plantea como un negocio aislado, sino como un gancho.
Los primeros datos sugieren que la estrategia funciona. Desde que lanzó el servicio con Subway, casi el 65% de los pedidos de restaurante se entregaron junto con productos de Walmart que el cliente necesitaba con urgencia. En la última llamada de resultados, el director financiero John David Rainey destacó que los clientes quieren valor, comodidad y rapidez. Aunque las ventas totales fueron flojas y presionaron la acción, las entregas rápidas de menos de 30 minutos en EE.UU. crecieron un 48% durante el trimestre. Esa cifra explica por qué Walmart está dispuesto a pelearse en un terreno donde el margen es tan estrecho.
El análisis de Salseo
- El café es la excusa, no el producto: Walmart quiere que abras su app cada mañana, no una vez a la semana. Si el repartidor ya está en tu barrio con la compra, añadir un donut casi no cuesta y convierte un pedido esporádico en un hábito diario.
- La fase uno (repartir desde sus tiendas) es un paseo porque ya tiene el pedido en marcha. La fase dos, cuando salga a repartir desde Dunkin' fuera de la tienda, será el verdadero examen: ahí Walmart juega con las mismas reglas de costes que Uber Eats y DoorDash, que llevan años afinando.
- El 90% de los estadounidenses a menos de 10 millas de una tienda es un foso defensivo que ni Uber Eats ni DoorDash pueden replicar. No es solo una tienda, es una red de reparto ya construida que puede absorber pedidos adicionales con coste marginal bajo.
- Ojo al matiz: el crecimiento del 48% en entregas rápidas convive con unas ventas débiles. Eso significa que la velocidad y la conveniencia son la apuesta de Walmart para recuperar tracción, pero el reparto de comida sigue siendo un complemento, no un motor de beneficios por sí solo.