Waymo abre al público sus robotaxis en Las Vegas, su decimoquinto mercado

La filial de Alphabet empieza a invitar a pasajeros en Las Vegas tras el visto bueno de los reguladores de Nevada, en un pulso con Tesla, Zoox y Motional por el mismo territorio.
Waymo ya ha empezado a abrir su servicio de robotaxis al público en Las Vegas, apenas unas semanas después de recibir la aprobación definitiva de los reguladores de transporte de Nevada. La compañía, propiedad de Alphabet, ha anunciado que irá invitando a pasajeros de forma escalonada, siguiendo el mismo manual que ya ha aplicado en otras 14 ciudades. Para empezar, el servicio se presta con "docenas" de sus nuevos monovolúmenes Ojai, apodados así por la compañía, que cubrirán una zona de Las Vegas que incluye el Strip al sur de la autopista 589 y parte de Boulder Junction. La flota y el área de servicio se irán ampliando con el tiempo.
Por ahora, quien quiera subirse tendrá que solicitar una invitación y cruzar los dedos para recibir un código de acceso. Lo habitual en los lanzamientos previos de Waymo es que el servicio se abra a todo el mundo en uno o dos meses desde el arranque oficial, así que la barrera debería ser temporal. La noticia llega en un momento de actividad frenética para la compañía, que intenta acelerar en Estados Unidos y Europa mientras Tesla, Zoox y otros rivales tratan de recortar su ventaja. De hecho, a principios de mes empezó a ofrecer viajes a invitados en Denver, San Diego y Tampa.
Las Vegas es el mercado número 15 de Waymo, y no está precisamente vacío: Tesla, Zoox y Motional también planean lanzar allí servicios comerciales de robotaxi. La empresa ya opera en Austin, Dallas, Houston, Los Ángeles, Miami, Nashville, Phoenix y el área de la bahía de San Francisco, además de haber arrancado y luego pausado el servicio en San Antonio. Su entrada en Nevada se produce después de que la Autoridad de Transporte del estado diera luz verde a operar robotaxis comerciales en el condado de Clark, donde está Las Vegas. Tesla y Uber recibieron también autorización.
Los permisos dibujan un escenario llamativo: Waymo podrá operar hasta 1.000 vehículos autónomos en el próximo año, Tesla hasta 5.000 y Uber hasta 1.000, estos últimos a través de acuerdos con Motional (filial de Hyundai) y Zoox. En total, los permisos permitirían desplegar hasta 8.000 robotaxis en el condado a lo largo de los próximos doce meses. Y ahí está la clave: que se pueda no significa que se vaya a hacer. Hoy Waymo tiene más de 4.000 robotaxis repartidos por más de una docena de ciudades, mientras que el jefe de ingeniería del Cybercab de Tesla, Eric Early, admitió ante los reguladores estatales en agosto que no cree que la compañía se quedaría "extremadamente contenta y satisfecha" con llegar a 2.500 unidades, "quizá algo más", el año que viene. Aun sin alcanzar esas cifras, la ciudad podría quedar saturada de robotaxis en doce meses.
El análisis de Salseo
- Cada ciudad nueva le cuesta a Waymo mucho menos que la primera: el grueso de la inversión ya está hecho (flota, software, años de pruebas) y lo que se añade es replicar el mismo manual de lanzamiento. El problema es de escala: con algo más de 4.000 coches en total y un negocio publicitario detrás que factura miles de millones, hoy Waymo no mueve la aguja en las cuentas de Alphabet. La señal estratégica pesa mucho más que el dinero que genere Las Vegas.
- Nevada ha repartido permisos con manga ancha: hasta 8.000 robotaxis autorizados en el condado de Clark en un año entre Waymo, Tesla y Uber. Pero un permiso no es una flota. Que Tesla tenga autorizados 5.000 coches y su propio responsable del Cybercab hable de conformarse con 2.500 revela que la carrera real no se juega en los despachos regulatorios, sino en la capacidad de fabricar, desplegar y mantener vehículos sin conductor semana tras semana.
- Lo que hay que vigilar no es el titular, sino el calendario: Waymo suele abrir el servicio a todo el público en uno o dos meses desde el lanzamiento con invitación. Si en Las Vegas ese paso se retrasa, será señal de que la operación va más justa de lo que parece. Otro termómetro es San Antonio, donde la empresa lanzó y luego frenó el servicio: si reanuda allí, confirma que el modelo aguanta problemas puntuales sin descarrilar.
- La letra pequeña que el titular no cuenta es la saturación. Waymo, Tesla, Zoox y Motional apuntan al mismo trozo de asfalto, y en un mercado tan concentrado geográficamente la competencia llega antes por precio que por demanda. A eso se suma la expansión europea que la compañía persigue, mucho más cara y con regulación más dura: crecer en muchos frentes a la vez es justo lo que históricamente ha hecho tropezar a los pioneros del coche autónomo.