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Waymo acelera: 15 ciudades, 500.000 viajes semanales y el 80% de su flota en dos estados

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Waymo acelera: 15 ciudades, 500.000 viajes semanales y el 80% de su flota en dos estados

Waymo ha pasado de tres ciudades a 15 y ya suma 500.000 viajes de pago a la semana, pero casi ocho de cada diez de sus robotaxis circulan solo por California y Texas, con el minivan chino Ojai como gran apuesta de escala.

Waymo, la filial de conducción autónoma nacida dentro de Google y controlada por Alphabet, está creciendo a un ritmo que hace dos años parecía ciencia ficción. En septiembre de 2024 sus robotaxis operaban en solo tres ciudades (Phoenix, Los Ángeles y San Francisco). Hoy ofrece servicio comercial en 15 ciudades de Estados Unidos, con la mayoría de esos lanzamientos concentrados en el último año, y promedia 500.000 viajes de pago cada semana. Son cifras de un despliegue comercial serio, del tipo que solo puede permitirse una compañía con los bolsillos muy hondos.

Sin embargo, los datos de flota cuentan una historia algo distinta. De los aproximadamente 4.000 robotaxis que tiene en circulación, cerca del 80% están en California y Texas. Los otros 800 se reparten entre estados como Arizona y Florida. Es decir: el mapa de 15 ciudades queda muy lucido, pero la operación real está concentrada en dos estados. California no sorprende, porque ahí está su sede en Silicon Valley y buena parte del desarrollo inicial. Lo interesante es Texas, donde la flota ha crecido un 49% en apenas tres semanas y ya suma 1.102 vehículos autónomos registrados a fecha del 24 de septiembre. Waymo aterrizó comercialmente en Austin en marzo de 2025 de la mano de Uber, para que los usuarios pudieran pedir sus coches desde la propia aplicación, y desde entonces ha extendido el servicio a Dallas, Houston y San Antonio.

El motor de ese salto en Texas tiene nombre: Ojai. Así ha bautizado Waymo a su nuevo minivan, un Zeekr RT modificado que ya representa alrededor de un tercio de la flota texana. El vehículo llega con el sistema de conducción autónoma de sexta generación de la compañía, un interior preparado para un uso intensivo y el asistente de inteligencia artificial Gemini de Google a bordo. Pero debajo de toda esa tecnología hay un minivan fabricado por Zeekr, marca propiedad del grupo chino Geely Holding (el mismo dueño de Volvo), construido sobre su plataforma SEA-M, pensada para robotaxis y furgonetas de reparto. Los vehículos base viajan a Estados Unidos sin tecnología china de coche conectado y allí, en la fábrica que Waymo tiene en Arizona, se les instala el sistema de conducción autónoma.

La idea es que el Ojai rebaje el coste por vehículo y acerque a Waymo a la rentabilidad. El problema es el contexto comercial: los coches fabricados en China soportan aranceles de importación muy elevados en Estados Unidos, así que cada Ojai que entra en el país es más caro de lo previsto y los ahorros se quedan por el camino. Waymo parece dispuesta a tragar con ese sobrecoste: la firma de análisis MoffettNathanson, que sigue las importaciones del modelo con registros de transporte detallados, calcula en su informe de septiembre que la compañía va camino de introducir 5.100 unidades en Estados Unidos antes de que acabe el año. ¿Y dónde irán? Texas, Florida (donde ya opera en tres ciudades) y mercados más recientes como Las Vegas aparecen como principales destinos.

El análisis de Salseo

  • El titular de las 15 ciudades esconde una realidad mucho más concentrada: casi ocho de cada diez robotaxis están en California y Texas. Para medir de verdad el ritmo de Waymo no hay que mirar cuántas ciudades anuncia, sino cuántos vehículos registra en cada estado y cuánto tardan esas nuevas plazas en tener flota real y no solo permiso para operar.
  • El Ojai es la pieza clave del plan de rentabilidad, pero llega con un problema de costes incorporado: es un minivan fabricado en China en plena era de aranceles altos. Waymo está aceptando ese sobrecoste para ganar escala ahora. La señal a vigilar es doble: si esos aranceles cambian y si, con más Ojai en la calle, el coste por viaje empieza a bajar de forma visible.
  • Los 500.000 viajes semanales de pago demuestran que hay demanda real, no solo tecnología bonita, pero para el inversor de Alphabet Waymo sigue siendo una apuesta a futuro que hoy no mueve la aguja del negocio frente a la publicidad y la nube. Lo relevante a medio plazo es cuándo la compañía empieza a hablar de márgenes y de cuánto le cuesta a Alphabet sostener este despliegue.
  • La letra pequeña que el crecimiento espectacular no cuenta: parte del salto en Texas se apoya en un vehículo cuya cadena de suministro depende de China, en un momento de tensión comercial entre Washington y Pekín. Una subida adicional de aranceles o un cambio regulatorio sobre tecnología china en el automóvil podría frenar en seco la expansión y obligar a Waymo a buscar alternativas de fabricación.

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Fuente: TechCrunch