Waymo frena sus robotaxis en San Francisco por un apagón masivo

La flota de Waymo se detuvo durante una hora en San Francisco tras un corte de luz que afectó a miles de clientes de PG&E, reavivando el debate sobre la fiabilidad de los vehículos autónomos en emergencias.
Waymo, la empresa de robotaxis propiedad de Alphabet, tuvo que pausar su servicio en San Francisco durante aproximadamente una hora este 18 de julio de 2026. La causa: un apagón que dejó sin electricidad a unos 7.000 clientes de PG&E en la ciudad. La compañía confirmó que tomó esta decisión para evaluar la magnitud del corte y coordinarse con las autoridades locales.
No es la primera vez que los vehículos autónomos de Waymo se ven afectados por fallos en el suministro eléctrico. En diciembre pasado, varios coches se quedaron parados en plena calle durante otro apagón, y un incidente similar ocurrió el 4 de julio, cuando un atasco paralizó el tráfico durante un espectáculo de fuegos artificiales en el puente Golden Gate.
Estos tropiezos han puesto a Waymo en el punto de mira del alcalde de San Francisco, Daniel Lurie, quien ha pedido regulaciones estatales más estrictas para garantizar que los vehículos autónomos sepan reaccionar ante incidentes graves, planeados o no. La presión política aumenta mientras la empresa intenta expandir sus operaciones.
Aunque el servicio ya se ha restablecido, el episodio deja claro que la infraestructura urbana sigue siendo un talón de Aquiles para la conducción autónoma. Waymo depende de redes eléctricas y de comunicación que, cuando fallan, pueden convertir una flota de robotaxis en un problema de tráfico en lugar de una solución de movilidad.
Por ahora, la compañía asegura que solo fueron "ajustes temporales" y que la seguridad es su prioridad. Pero cada incidente suma argumentos a quienes exigen más control sobre esta tecnología, lo que podría ralentizar su despliegue comercial.
El análisis de Salseo
- La pausa de una hora revela que los robotaxis no son inmunes a problemas cotidianos como un apagón. La flota necesita redes estables para operar, y cualquier fallo puede convertir un servicio de transporte en un estorbo público.
- El historial de incidentes en San Francisco está alimentando un clima regulatorio más duro. Las declaraciones del alcalde no son una anécdota: si se traducen en normas más exigentes, Waymo podría enfrentar costes y retrasos adicionales en su expansión.
- Para Alphabet, dueña de Waymo, estos tropiezos son un recordatorio de que la tecnología autónoma aún no está lista para funcionar sin supervisión humana en entornos complejos. Cada incidente pone a prueba la paciencia de los inversores que esperan ver rentabilidad en este negocio.