Waymo y Uber rompen en Phoenix: fin a un piloto que marcó una era

Waymo deja de estar disponible en la app de Uber en Phoenix tras casi tres años de colaboración. Ambas compañías aseguran que fue un éxito, pero la separación llega en plena expansión y competencia creciente.
Waymo y Uber han puesto fin a su alianza en Phoenix, Arizona. Los robotaxis de Waymo ya no se pueden pedir desde la aplicación de Uber en esa ciudad, según confirmaron ambas empresas a TechCrunch. Se trata del cierre de un programa piloto que arrancó en 2023 y que, según Uber, simplemente ha llegado a su fecha de finalización acordada. Aunque la noticia se ha conocido ahora, la desconexión real ocurrió en mayo.
El movimiento no es una ruptura total. Los vehículos autónomos de Waymo siguen disponibles a través de Uber en Austin y Atlanta, donde la colaboración se ha ampliado a cientos de coches. En Phoenix, sin embargo, Waymo ha optado por reintegrar esas unidades a su propia flota, accesible desde su app. Uber, por su parte, ya prepara el lanzamiento de otra asociación de vehículos autónomos en la misma ciudad, aunque no ha revelado con quién.
Este adiós en Phoenix coincide con dos dinámicas importantes. Por un lado, Waymo está desplegando su nuevo robotaxi, el Zeekr Ojai, y acelera su expansión: ya opera en 11 áreas metropolitanas de EE. UU., ofrece más de 500.000 viajes semanales y planea llegar a unas 20 ciudades este año. Por otro, la relación entre Uber y Waymo se tensa en algunos mercados; en Londres, por ejemplo, se preparan para competir directamente.
Cuando arrancó esta colaboración, el panorama era muy distinto. En 2023, la idea de que Uber y Waymo trabajaran juntos sonaba extraña tras su batalla legal resuelta en 2018. Además, la tecnología de robotaxis estaba lejos de ser madura y Cruise aún era un rival serio antes de su crisis. Tres años después, Waymo ha escalado hasta unos 4.000 vehículos y Uber ha sumado decenas de socios autónomos a su red.
Ambas compañías han valorado positivamente la experiencia. Waymo la califica como un piloto productivo que allanó el camino para futuras expansiones globales, mientras que Uber destaca que lo aprendido en Phoenix —con poco más de una docena de vehículos— les permitió escalar rápido en Austin y Atlanta. Aunque el fin de esta etapa en Phoenix pueda parecer un retroceso, en realidad refleja la madurez y las ambiciones independientes de cada jugador.
El análisis de Salseo
- El fin del piloto en Phoenix no es una pelea, sino una decisión estratégica: Waymo prefiere operar con su propia app en una ciudad donde ya tiene una flota consolidada, mientras Uber busca otro socio para no depender de un solo proveedor.
- La separación muestra que la colaboración entre plataformas de ride-hailing y dueños de la tecnología autónoma es frágil. Cuando el proveedor (Waymo) se hace fuerte, tiende a volar solo, lo que puede dejar a Uber con menos control sobre la oferta en algunas plazas.
- Para el inversor, la clave está en la expansión de Waymo: si logra lanzar en 20 ciudades este año y coloca su nuevo modelo Ojai, podría empezar a generar ingresos significativos para Alphabet. Habrá que vigilar los datos de viajes semanales y la velocidad de despliegue.
- El movimiento de Uber de buscar un nuevo socio anónimo en Phoenix es una señal de que el mercado de robotaxis se fragmenta. Si aparecen más competidores con flotas propias, la ventaja de Uber como agregador podría diluirse, obligándole a ofrecer condiciones más atractivas para retener socios.