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Wells Fargo eleva el precio objetivo de Meta a 1.000 dólares por el tirón de Muse

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Wells Fargo eleva el precio objetivo de Meta a 1.000 dólares por el tirón de Muse

El banco Wells Fargo sube su precio objetivo para Meta de 796 a 1.000 dólares por el potencial de Muse, su asistente de IA de consumo, aunque avisa de que el gasto disparado puede pesar en los beneficios de 2027.

Wells Fargo ha movido ficha con Meta Platforms. El analista Ken Gawrelski ha elevado su precio objetivo (el nivel al que cree que debería cotizar la acción) desde los 796 dólares hasta los 1.000 dólares, manteniendo su recomendación de sobreponderar el valor, es decir, de tener más peso en cartera de lo que le correspondería por tamaño. Su argumento principal es Muse, el agente de inteligencia artificial para consumidores que la compañía lanzó en septiembre, y el entusiasmo que ha generado entre los inversores. Eso sí, el propio analista avisa de algo importante: espera que la próxima presentación de resultados del tercer trimestre sirva para enfriar las expectativas de que Muse empiece a aportar dinero de verdad en 2027. La acción cerró la jornada prácticamente plana, con una caída del 0,07%.

El motivo de ese aviso está en la otra cara de la moneda: el gasto. Wells Fargo calcula que los costes operativos de Meta en 2027 podrían llegar a situarse entre los 210.000 y los 215.000 millones de dólares, por encima de los aproximadamente 202.000 millones que espera el conjunto de analistas del mercado. Con esas cuentas, el banco estima un beneficio por acción (lo que gana la empresa por cada título, la métrica que más miran los inversores) de entre 31 y 32 dólares en 2027, frente a los cerca de 34 dólares que prevé el consenso. La tendencia ya se vio en el segundo trimestre: los ingresos subieron un 28% interanual hasta los 60.800 millones, pero los costes y gastos se dispararon un 55%, hasta los 42.030 millones. Para el conjunto de 2026, Meta espera gastos de entre 165.000 y 169.000 millones e inversiones en infraestructura (los llamados capex, el dinero que va a centros de datos, chips y similares) de entre 130.000 y 145.000 millones. Wells Fargo compara este momento con la fase inicial de inversión en Reels, cuando también se gastó mucho antes de recoger el fruto.

Los datos de adopción de Muse son los que alimentan el optimismo. Según información interna consultada por The Information, el producto supera los 3 millones de usuarios semanales que envían al menos una pregunta y más de 1 millón de usuarios diarios que lo hacen. Citigroup va más allá y calcula que Muse podría generar más de 27.000 millones de dólares en ingresos anuales en 2030: alrededor de 23.000 millones vendrían de las transacciones que los usuarios hagan a través del asistente y unos 4.500 millones de suscripciones. La entidad destaca que las descargas ya superan los 6,6 millones desde el lanzamiento y que los usuarios activos diarios han alcanzado los 1,8 millones, y ve a Muse como una posible puerta de entrada para buscar, comparar y comprar cosas online, con la ventaja de haber llegado antes que otros.

Mientras tanto, el negocio publicitario, que sigue siendo el motor de Meta, aguanta el tipo. Deutsche Bank asegura que sus últimas comprobaciones en el sector fueron especialmente buenas para Meta y Alphabet, gracias a campañas que funcionan mejor, una combinación más valiosa de anuncios en Reels y Stories y una mayor adopción de las herramientas publicitarias con inteligencia artificial de la compañía. En el mercado de los agentes de IA personales, Meta no juega sola: compite con ChatGPT Dots, de OpenAI; Gemini, de Google, y Claude, de Anthropic. Con todo esto encima de la mesa, los inversores mirarán con lupa los resultados del tercer trimestre y, sobre todo, el discurso de la dirección: cuánto piensa seguir gastando y para cuándo espera convertir el uso de Muse en dinero contante y sonante.

El análisis de Salseo

  • Ojo con el matiz clave: el precio objetivo sube a 1.000 dólares, pero el mismo analista que lo firma espera que los resultados del tercer trimestre enfríen el optimismo sobre Muse en 2027. Es decir, la subida se apoya en el potencial a 2030, no en los números de los próximos trimestres. La pregunta concreta que hay que hacerle a la dirección es cuál es el calendario de monetización de Muse, no cuántos usuarios tiene.
  • Meta está financiando su apuesta por la IA con la publicidad, y ahí está la fragilidad del relato. Los ingresos publicitarios crecieron un 28%, pero los costes lo hicieron un 55%: ese diferencial se mantiene mientras el negocio tradicional vaya bien. Si la publicidad se enfría, cada dólar invertido en IA pesa el doble. Las comprobaciones de Deutsche Bank sobre el sector son, en la práctica, el indicador adelantado que conviene seguir.
  • De los 27.000 millones que Citi proyecta para Muse en 2030, unos 23.000 millones vendrían de transacciones y solo 4.500 de suscripciones. Ahí está la apuesta arriesgada: cobrar por transacciones es un negocio en el que Meta todavía no ha demostrado nada, mientras que las suscripciones son un modelo más predecible. Si el usuario usa Muse para preguntar pero no para comprar, la mayor parte de esa proyección se queda en el aire.
  • La reacción del mercado fue plana, con la acción bajando un 0,07%: los precios objetivo son opiniones, no hechos. Y la división entre analistas es real: Wells Fargo prevé un beneficio por acción de 31-32 dólares en 2027 frente a los 34 del consenso, una brecha que refleja que nadie se pone de acuerdo sobre cuánto dañará el gasto en IA a las cuentas antes de que Muse empiece a compensar.

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Fuente: Invezz