Wolfspeed se hunde un 10% tras un batacazo en sus resultados trimestrales

El fabricante de semiconductores Wolfspeed ha visto caer su acción un 10% después de presentar unas pérdidas por acción muy superiores a lo esperado y unos ingresos muy por debajo de las previsiones. La compañía, que atraviesa un proceso de reestructuración tras su quiebra, sigue luchando por rentabilizar sus fábricas.
Las acciones de Wolfspeed (WOLF) se han desplomado un 10% después de que el fabricante de semiconductores presentara unos resultados trimestrales que han decepcionado claramente a Wall Street. La compañía registró una pérdida por acción (EPS) de 2,26 dólares, un dato mucho peor que la pérdida de 0,52 dólares que esperaban los analistas. Los ingresos del trimestre fueron de 149,60 millones de dólares, también muy por debajo de los 223,55 millones que se habían pronosticado.
El margen bruto fue otro de los puntos débiles: se situó en el 25%, un nivel que la dirección atribuye a la infrautilización de sus fábricas. A pesar de los malos números, la compañía asegura tener 1.100 millones de dólares en efectivo al cierre del trimestre. Wolfspeed lleva años en dificultades: su acción acumula una caída del 65% en los últimos cinco años y, desde que se acogió al Capítulo 11 de la ley de quiebras estadounidense el 30 de junio de 2025, el valor ha sido tratado casi como una acción meme, con fuertes subidas y bajadas en función del sentimiento del mercado.
En el lado positivo, la dirección destacó que los ingresos procedentes de aplicaciones de centros de datos con inteligencia artificial (IA) se duplicaron con creces en comparación con el mismo trimestre del año anterior y crecieron un 20% respecto al trimestre anterior. También señalaron avances en la reducción de su deuda, que actualmente asciende a 1.700 millones de dólares.
Para el trimestre en curso, Wolfspeed espera unos ingresos de entre 140 y 160 millones de dólares, con un punto medio de 150 millones, justo en línea con el consenso de Wall Street (150,4 millones). Sin embargo, la compañía advierte de que los márgenes brutos seguirán bajo presión por la continua infrautilización de sus fábricas, y prevé unos gastos operativos de entre 62 y 66 millones de dólares.
Antes de la publicación de estos resultados, la acción de Wolfspeed había subido un 80% en lo que va de año, lo que refleja el optimismo de algunos inversores sobre su posible recuperación. Ahora, el mercado vuelve a poner los pies en la tierra y castiga con dureza la falta de avances claros en la rentabilidad.
El análisis de Salseo
- El verdadero problema no es solo la pérdida por acción, sino el margen bruto del 25%: refleja que las fábricas no están produciendo a plena capacidad. Si no hay demanda suficiente para llenar esas plantas, cada trimestre se convierte en una sangría de efectivo, y los 1.100 millones en caja no durarán para siempre a este ritmo.
- La duplicación de los ingresos por IA en centros de datos es la única luz de esperanza, pero hay que mirarla con lupa: parte de esa cifra puede venir de acuerdos puntuales o de una base de comparación muy baja. Lo que importa es si ese crecimiento puede sostener los márgenes, y la guía de márgenes bajo presión sugiere que todavía no.
- El hecho de que la acción haya subido un 80% en el año antes de estos resultados, pese a estar en quiebra, huele a comportamiento de 'meme stock': el precio se mueve por sentimiento y narrativa, no por fundamentales. Este desplome del 10% es un recordatorio de que, cuando los números no acompañan, la corrección puede ser violenta.
- La guía de ingresos en línea con lo esperado no es una buena noticia: significa que la dirección no ve una mejora inminente. Lo que habría que vigilar es si la empresa logra cerrar acuerdos de IA de mayor escala o si anuncia medidas concretas de reducción de costes (como cierres de plantas) que apunten a un punto de inflexión real.