X-Energy avanza en la primera fábrica de combustible nuclear de EE. UU. en 50 años

La filial TRISO-X de X-Energy inicia la fase de acondicionamiento interior de su planta TX-1 en Oak Ridge (Tennessee), que fabricará combustible TRISO para los reactores avanzados Xe-100 que promueve junto a Dow y Amazon. Será la primera instalación comercial del país para este tipo de combustible en más de medio siglo.
X-Energy (Nasdaq: XE), la compañía especializada en el diseño de pequeños reactores modulares nucleares (SMR), ha anunciado que su filial TRISO-X comienza la siguiente fase de construcción de su fábrica de combustible TX-1 en Oak Ridge, Tennessee. La estructura vertical de la planta está a punto de completarse, así que ahora toca construir los edificios auxiliares, iniciar el acondicionamiento interior e instalar los equipos de producción. El objetivo: que sea la primera instalación comercial de Estados Unidos dedicada a fabricar combustible TRISO para reactores avanzados, algo que el país no hace desde hace más de medio siglo.
Para quien no viva pegado a la jerga nuclear: el TRISO no es el combustible en barra de toda la vida, sino partículas recubiertas de varias capas pensadas para los reactores avanzados refrigerados por gas, como el Xe-100 de X-Energy. La planta TX-1, de 214.000 pies cuadrados (unos 19.900 metros cuadrados), tendrá capacidad para producir 700.000 esferas de combustible al año, el equivalente a 5 toneladas métricas de uranio, suficiente para alimentar hasta 11 reactores Xe-100. La Comisión Reguladora Nuclear de EE. UU. (NRC) ya ha concedido a la instalación una licencia de materiales nucleares especiales de 40 años, la primera de Categoría 2 otorgada para procesar HALEU, el uranio de bajo enriquecimiento de alta ley que utilizan los reactores avanzados.
El anuncio llega después de un periodo de avances acelerados en Oak Ridge. TRISO-X ha ampliado su acuerdo de cooperación con el Laboratorio Nacional de Oak Ridge, ha comprado 70 acres de terreno (unas 28 hectáreas) para expandir su campus Horizon Center y ha recibido una subvención de desarrollo económico de Tennessee para ampliar sus operaciones de fabricación. Clark Construction repite como contratista general: liderará el interior del edificio de equipos de proceso y administración y construirá un edificio anexo para el polvo de matriz de grafito.
¿Y por qué importa esta fábrica? Porque es la pieza que debe alimentar los proyectos comerciales de X-Energy. El primero es la planta de cuatro reactores Xe-100 que la compañía quiere construir en las instalaciones industriales de Dow en la costa de Texas, dentro del Programa de Demostración de Reactores Avanzados del Gobierno federal. El segundo es la planta Cascade, que desarrolla con Energy Northwest y la colaboración de Amazon, dentro de una estrategia más amplia que busca poner en marcha más de 5 gigavatios (GW) de nuevos proyectos de energía antes de 2039. Que la fábrica de combustible se acerque a la operación es la prueba de que esos proyectos dejan de ser solo planos.
El análisis de Salseo
- La fábrica TX-1 es el eslabón que une la tesis de X-Energy con la realidad: sin combustible TRISO no hay reactores Xe-100 funcionando, y esta planta es la única vía de producción a escala comercial en EE. UU. Cada hito de construcción reduce el riesgo de que la promesa se quede en papel.
- Lo que da valor a las obras son los contratos que las respaldan: la planta de Dow en Texas será la primera destinataria de ese combustible, con sus cuatro reactores Xe-100, y la alianza con Amazon (más de 5 GW antes de 2039, junto a Energy Northwest) apunta al siguiente escalón. Sin esos proyectos, la fábrica sería un enorme gasto de capital sin retorno; con ellos, se convierte en infraestructura crítica de la cadena nuclear avanzada.
- Ojo al cuello de botella del HALEU: la NRC ya ha dado el visto bueno para procesar ese uranio, pero el comunicado no menciona ningún acuerdo de suministro de la materia prima, que en EE. UU. sigue siendo escasa. La señal a vigilar es si X-Energy anuncia contratos de compra de HALEU antes de que la planta pida arrancar.
- La lectura contraria: X-Energy sigue viviendo de ingresos futuros. Este anuncio es progreso real, pero quedan por delante el equipamiento, las pruebas y el arranque de producción, una fase en la que los retrasos y sobrecostes son la norma en el sector nuclear (el propio comunicado lo advierte). El impacto en bolsa, si llega, será de medio plazo, no mañana.