XTEND, entre los destacados del Gauntlet II del programa de drones de EE. UU. de 1.000 millones

XTEND AI Robotics ha sido seleccionada como uno de los mejores participantes del Gauntlet II, el programa del Departamento de Guerra estadounidense dotado con 1.000 millones de dólares, tras entregar y demostrar 120 sistemas STRIKER ante militares. Es un hito relevante, pero todavía no un contrato cerrado.
XTEND AI Robotics (NYSE: XTND) ha anunciado que ha sido seleccionada como uno de los participantes más destacados en el segmento de combate en espacios cerrados (close quarters battle) del Gauntlet II, la segunda fase del Drone Dominance Program (DDP) del Departamento de Guerra de Estados Unidos, un programa valorado en 1.000 millones de dólares y articulado en varias rondas sucesivas. El resultado llega después de que la compañía entregara y pusiera en funcionamiento 120 sistemas STRIKER en escenarios realistas de operación, evaluados directamente por militares estadounidenses.
El protagonista de la noticia es el STRIKER, un sistema que funciona con XOS, el sistema operativo propio de XTEND, y que está diseñado específicamente para misiones tácticas en entornos cerrados, complejos y sin cobertura GNSS. Es decir, en lugares donde la señal de satélite no llega o está bloqueada deliberadamente por el enemigo, algo cada vez más habitual en el campo de batalla moderno. Por su parte, el Drone Dominance Program busca construir una cadena de suministro resiliente y con base en Estados Unidos para drones de ataque de bajo coste, un tipo de arma que se ha vuelto protagonista en los conflictos recientes por su precio reducido y su capacidad de saturación. El programa está gestionado de forma conjunta por la Defense Innovation Unit (DIU) y el Test Resource Management Center (TRMC), y el Naval Surface Warfare Center, división Crane (NSWC Crane), actúa como autoridad contratante.
El consejero delegado y cofundador de la compañía, Aviv Shapira, ha calificado el resultado de "gran victoria" y ha subrayado que XTEND entregó, compitió y demostró de lo que es capaz el STRIKER en manos de los militares estadounidenses. La empresa, fundada en Tel Aviv (Israel) y con sede en Tampa (Florida), afirma tener más de 12.500 sistemas desplegados en más de 30 países, validados en cinco zonas de combate y utilizados por unidades de defensa y misiones especiales. Cuenta además con plantas regionales XFAB en Estados Unidos, Reino Unido, Singapur, Israel, México y Letonia, y vende soluciones compatibles con la normativa NDAA, un requisito clave para contratar con el Pentágono. En las últimas semanas también ha anunciado un nuevo centro en México y una alianza con Quantum Systems para integrar sus capacidades de autonomía en software de misión compartido.
Ahora bien, conviene leer la letra pequeña: la propia compañía advierte en su nota que las diez empresas seleccionadas para el Gauntlet II son finalistas para contratos de prototipos y que los pedidos no están garantizados. Esto significa que la selección es una posición privilegiada en la carrera, no un ingreso asegurado. El mercado suele reaccionar con fuerza a este tipo de titulares en empresas pequeñas del sector defensa, pero el dinero llegará, si llega, cuando se adjudiquen los contratos de prototipo y, después, los pedidos en serie.
El análisis de Salseo
- Estar entre los 'mejores' del Gauntlet II no es un contrato: la propia empresa avisa de que las diez seleccionadas son finalistas y que las adjudicaciones no están garantizadas. La diferencia entre un titular que mueve la acción un día y un ingreso real está en la fase siguiente, la de los contratos de prototipo.
- El DDP no busca el dron más sofisticado, sino una cadena de suministro estadounidense capaz de fabricar drones de ataque baratos y en volumen. Ahí encajan las plantas XFAB que XTEND tiene en EE. UU. y su condición de fabricante compatible con la NDAA: para el Pentágono, poder producir en suelo propio pesa casi tanto como la tecnología.
- Operar sin GPS en espacios cerrados es el problema más difícil del dron táctico actual, porque las señales se bloquean (jamming) y los aparatos baratos se pierden. Si XOS resuelve eso de forma fiable, XTEND no vende solo hardware, vende el software que hace volar a los drones, un negocio más recurrente y con más margen que el de fabricar el aparato.
- Señal a vigilar: cuántas de las diez finalistas acaban con prototipo y en qué plazos. En paralelo, los movimientos recientes de XTEND (planta en México y alianza con Quantum Systems) apuntan a que intenta no depender en exclusiva del presupuesto de defensa estadounidense, lo que diversifica el riesgo pero también diluye el foco.