Producto

YouTube se apunta a los microdramas y los lleva del móvil al salón de casa

·PositivoImpacto medio
YouTube se apunta a los microdramas y los lleva del móvil al salón de casa

YouTube lanza una función para agrupar vídeos cortos en episodios y temporadas, con la vista puesta en el auge de los microdramas, un negocio que este año moverá unos 7.800 millones de dólares en todo el mundo. La gran sorpresa: las visualizaciones de este formato en televisores crecen más del 90% interanual.

YouTube ha decidido subirse al carro de los microdramas. La plataforma ha presentado este miércoles una nueva función dentro de Shorts que permite a los creadores agrupar sus vídeos cortos en series, con episodios y temporadas pensados para verse en orden y del tirón. La herramienta está abierta a cualquier creador de Shorts, pero está especialmente diseñada para los estudios de microdramas, esos culebrones de bolsillo que cuentan historias por entregas en piezas de uno a tres minutos.

El formato vive sobre todo en aplicaciones especializadas como DramaBox o ReelShort, con tramas de lo más disparatado —romances con hombres lobo, líos de millonarios— que han acabado convirtiéndose en un negocio muy serio. Según un análisis de Deloitte citado por Business Insider, los ingresos globales por microdramas alcanzarán este año los 7.800 millones de dólares, y Estados Unidos se llevará aproximadamente el 40% del pastel. Plataformas como Paramount+ ya están probando el formato y TikTok, el gran rival de YouTube, se ha lanzado de lleno a ello. El modelo habitual es el llamado "freemium": los primeros episodios se ven gratis y, a partir de ahí, hay que pagar. YouTube señala que los estudios pueden replicar ese esquema con su producto de membresías, dejando una parte de la serie abierta y el resto solo para suscriptores, además de repartir ingresos publicitarios con los creadores.

Los números que maneja la compañía explican el interés. En el primer semestre de 2026, el formato superó los 6.500 millones de visualizaciones y el tiempo de visionado creció más del 50% respecto al año anterior. Pero el dato que más llama la atención es otro: aunque los microdramas nacieron para el móvil, las visualizaciones en televisores aumentaron más del 90% interanual. "Estamos viendo que tanto los estudios como los creadores dicen que la gente ve Shorts en la tele", explicaba Kurt Wilms, director sénior de producto de YouTube, en el evento Made on YouTube. Según Wilms, ver episodios uno detrás de otro en el televisor resultaba incómodo, y de ahí nace la nueva herramienta. YouTube insiste en que la función no es solo para estudios puros de microdramas: también cita a creadores como Kinigra Deon, que ya apuestan por contar historias por entregas.

El movimiento encaja en una tendencia más amplia: la frontera entre YouTube y la televisión tradicional cada vez está más difuminada. La plataforma ha ido ganando peso en el consumo de salón y los anunciantes cada vez distinguen menos entre uno y otro medio. Ya ocurrió con los pódcast, un formato que YouTube convirtió en algo que se ve además de escucharse: en 2025, más de 1.000 millones de personas escuchaban pódcast allí cada mes. Ahora la compañía prueba suerte con un producto de microdramas todavía básico, cuyo objetivo es aprender qué apetito hay entre la audiencia y decidir después si merece la pena invertir en herramientas más potentes.

El análisis de Salseo

  • YouTube no produce microdramas ni corre con el coste de rodarlos: solo pone la infraestructura y se queda con una parte del pastel vía publicidad y membresías. Es el mismo truco que le funcionó con los pódcast, donde también se limitó a ser el escaparate mientras otros creaban el contenido.
  • El verdadero motivo de lanzar esto ahora es la tele: las visualizaciones de microdramas en pantallas grandes crecen más del 90% interanual. En el salón, los anuncios se pagan más caros y compiten de tú a tú con la televisión tradicional, así que cada minuto que el espectador se lleva ahí vale más que en el móvil.
  • La señal a vigilar es si los estudios especializados siguen publicando en YouTube o si empiezan a reservarse los episodios de pago para sus propias apps. Si YouTube se convierte en la puerta de entrada gratuita, las plataformas de suscripción podrían quedarse con la parte menos rentable del negocio.
  • Ojo con el matiz: es un experimento, no una apuesta cerrada. YouTube dice abiertamente que primero quiere medir el apetito para decidir si invierte más. La competencia de TikTok y las pruebas de Paramount+ indican que el formato se está commoditizando rápido y que ganar terreno no será automático.

Empresas mencionadas