Zuckerberg se embolsa 12.000 millones en un día: la semana de ensueño de Meta

Las acciones de Meta se disparan más de un 14% en su mejor semana desde 2024, impulsadas por su nueva IA de imágenes y el plan de fabricar chips propios.
Mark Zuckerberg ha visto cómo su fortuna personal engordaba en 12.700 millones de dólares en una sola jornada, el viernes, gracias al subidón de Meta en bolsa. Las acciones de la compañía se anotaron un 6% ese día, cerrando cerca de los 670 dólares, y culminaron una semana de vértigo con una revalorización superior al 14%. Se trata de la mejor racha de cinco sesiones para el valor desde aquel febrero de 2024 en que se disparó un 20,5%.
El detonante de esta euforia tiene nombre y apellidos: inteligencia artificial. Meta presentó esta semana Muse Image, una nueva herramienta de creación de imágenes por IA, y la última actualización de su modelo fundacional Muse Spark. La compañía asegura que esta versión supone un "salto significativo" en tareas de programación, uso de herramientas de software y comprensión conjunta de textos e imágenes. Pero lo que realmente encendió la mecha el jueves fue la noticia, adelantada por Reuters, de que Meta planea empezar a fabricar sus propios chips de IA en septiembre.
La idea de los chips propios ha sido recibida con los brazos abiertos por los analistas. Justin Post, de Bank of America, aplaudió la estrategia y señaló que Meta podría haber encontrado la manera de construir y operar su infraestructura de IA de forma mucho más barata de lo que esperaba Wall Street. En un momento en que el gasto en inteligencia artificial se ha convertido en una obsesión para los inversores, cualquier pista de ahorro de costes es gasolina para el precio de la acción.
Sin embargo, no todo es color de rosa. La herramienta Muse Image ha desatado una tormenta política y de privacidad. Sindicatos de Hollywood como SAG-AFTRA, agencias de talentos como Creative Arts Agency y firmas de ciberseguridad como Malwarebytes han alzado la voz. ¿El motivo? La implementación en Instagram permite crear contenido de IA a partir de imágenes de cuentas públicas sin notificar a los usuarios, que además quedan incluidos automáticamente en el programa. Los críticos exigen que sea el usuario quien decida entrar (opt-in) y no tener que salir (opt-out). Meta se defiende: los menores de 18 años quedan excluidos por defecto y promete actuar contra el contenido que viole sus normas.
Con la vista puesta en los resultados trimestrales que se publicarán a finales de mes, los inversores parecen dispuestos a mirar más allá de las polémicas. Se espera un aumento de ingresos cercano al 7% respecto al trimestre anterior, aunque el beneficio por acción podría caer un 31% por la ausencia de un beneficio fiscal extraordinario de 8.000 millones que impulsó las cuentas del primer trimestre. La acción de Meta ha recuperado más de un 28% desde los mínimos de marzo, cuando tropezó con reveses judiciales y retrasos en su IA.
El análisis de Salseo
- El verdadero motor de la subida no es la herramienta de imágenes, sino el plan de chips propios. Si Meta logra fabricar sus propios procesadores de IA, podría reducir drásticamente su dependencia de Nvidia y recortar la factura de infraestructura, lo que cambiaría las cuentas de resultados a largo plazo.
- La polémica por la privacidad en Muse Image es un riesgo regulatorio y reputacional que no se debe ignorar. Si las presiones de Hollywood y los expertos en ciberseguridad fuerzan un cambio a un modelo opt-in, la adopción de la herramienta podría ser mucho menor de lo esperado, limitando su potencial comercial.
- El mercado está premiando la narrativa de eficiencia en IA, pero los próximos resultados trimestrales pondrán a prueba si el negocio publicitario tradicional sigue fuerte. La caída prevista del beneficio por acción será un test de fuego para ver si los inversores mantienen la paciencia con las fuertes inversiones en IA.