Zuckerberg mintió sobre la seguridad infantil, testifica un exempleado de Meta en un juicio histórico

Arturo Béjar, exingeniero de seguridad de Meta, testificó que la empresa ignoró advertencias sobre daños a menores en sus redes. El juicio, impulsado por 29 estados de EE. UU., podría costarle a Meta hasta 200.000 millones de dólares.
Un exingeniero de seguridad de Meta, Arturo Béjar, ha declarado en un juicio federal en Oakland (California) que la compañía aplicó una estrategia de 'no preguntes, no cuentes' respecto a la seguridad de los menores en sus plataformas. Béjar, que trabajó en Meta durante unos ocho años en dos etapas distintas, afirmó ante el jurado que la empresa era consciente de que sus productos causaban daños a los niños, incluyendo recomendaciones que impulsaban contenido de depredadores sexuales e imágenes violentas y gráficas.
Béjar aseguró que planteó el problema en repetidas ocasiones a ejecutivos de Facebook e Instagram, pero que no se hizo lo suficiente para resolverlo. En su testimonio, reveló que se comunicó directamente con el consejero delegado, Mark Zuckerberg, al menos 100 veces. En un correo electrónico de 2021, Béjar advirtió a Zuckerberg sobre los constantes informes de contenido dañino y el deterioro del bienestar de los adolescentes en las plataformas. Lo hizo después de que Zuckerberg declarara públicamente que la empresa no priorizaba los beneficios sobre la seguridad. 'Sentí que creaba una impresión falsa y engañosa del compromiso de Facebook con los jóvenes', testificó Béjar. A pesar de enviar esos informes directamente al CEO, nunca recibió respuesta.
El juicio, que comenzó con las declaraciones iniciales el martes, enfrenta a Meta con 29 fiscales generales de estados de EE. UU., que acusan a la empresa de diseñar deliberadamente productos adictivos que atraen a los jóvenes y les causan daño. También alegan que la compañía, valorada en un billón de dólares, recopila regularmente datos de menores de 13 años sin el permiso de los padres, en violación de leyes federales y estatales. La fiscal general adjunta de California, Megan O'Neill, dijo en su apertura que 'Meta no hizo su parte' en la protección de los niños.
Béjar, que también fue consultor de Instagram, explicó cómo su motivación para abordar el problema surgió al ver cómo su propia hija adolescente era tratada en la plataforma: recibió avances sexuales no deseados, fotos de genitales masculinos e insultos misóginos. Al denunciar estos abusos a través de los procesos establecidos de Instagram, la respuesta fue ineficaz o imposible. Béjar realizó encuestas que mostraron que el 51% de los usuarios adolescentes habían tenido experiencias malas o dañinas en los últimos siete días, y que solo el 0,02% de ese contenido fue retirado.
Meta niega todas las acusaciones. Su abogado, Paul Schmidt, afirmó que la empresa ha desarrollado herramientas para abordar estos problemas y que no permite que menores de 13 años se registren en sus redes, habiendo desactivado más de un millón de cuentas de estos usuarios. El juicio, que se espera que dure al menos seis semanas, podría tener consecuencias profundas: si se declara responsable a Meta, los daños podrían ascender a 200.000 millones de dólares, equivalentes a los ingresos anuales de la compañía en 2025. Además, los estados piden que se obligue a Meta a rediseñar sus productos para hacerlos más seguros para los niños, lo que podría afectar a su modelo de negocio.
El análisis de Salseo
- El testimonio de Béjar es una bomba porque muestra que Meta no solo conocía el problema, sino que lo ignoró a pesar de las advertencias internas. Si el jurado lo cree, la defensa de 'no sabíamos' se cae, y eso puede traducirse en una condena millonaria y en cambios forzosos en el diseño de las apps.
- El correo a Zuckerberg y la falta de respuesta son clave: demuestran que el CEO estaba al tanto y no actuó. Esto podría usarse para argumentar negligencia deliberada, lo que eleva el riesgo de daños punitivos, no solo compensatorios.
- La cifra de 200.000 millones de dólares en posibles daños equivale a un año de ingresos de Meta. Aunque es improbable que se pague todo, el mero riesgo de una sentencia así o de un acuerdo millonario puede pesar en las acciones y en la confianza de los inversores.
- El juicio también podría forzar cambios en el modelo de negocio: si se obliga a Meta a eliminar el scroll infinito o a limitar la recopilación de datos de menores, sus ingresos publicitarios podrían resentirse. Eso es lo que realmente preocupa a los accionistas, más allá de la multa.