Financiación

XPeng apuesta por robots más rentables que sus coches

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XPeng apuesta por robots más rentables que sus coches

La unidad de robótica de XPeng ha captado más de 900 millones de dólares y está valorada en 6.300 millones. La compañía cree que los robots humanoides acabarán generando más márgenes que su negocio de coches eléctricos.

XPeng, el fabricante chino de coches eléctricos conocido por su tecnología de conducción autónoma, ha dejado claro que su futuro no pasa solo por las cuatro ruedas. Su unidad de robótica ha levantado más de 900 millones de dólares en una ronda privada de financiación que, según la propia compañía, es la mayor de la historia del sector de la IA 'encarnada' (embodied AI) en China. La división está valorada en más de 6.300 millones de dólares y tiene previsto empezar este mismo año la producción en masa de su robot humanoide.

De momento, la unidad de robótica no genera ingresos significativos, pero la cúpula de XPeng confía en que su rentabilidad acabará superando a la del negocio principal de vehículos eléctricos. Así lo asegura Brian Gu, copresidente de la compañía, en declaraciones recogidas por The Wall Street Journal. La apuesta no es menor: mientras que el mercado del coche eléctrico en China está dominado por una guerra de precios feroz, los robots humanoides podrían abrir una vía de negocio con márgenes más parecidos a los del software que a los del automóvil.

La IA 'encarnada' es el término que se usa para referirse a sistemas de inteligencia artificial capaces de moverse e interactuar con el mundo físico, como es el caso de los robots humanoides. La ronda de XPeng demuestra que el capital institucional está dispuesto a pagar muy caro por esa promesa. De hecho, la valoración de 6.300 millones de dólares llega sin que la unidad haya demostrado aún su capacidad para generar ingresos relevantes. Es decir, los inversores están comprando futuro y potencial, no resultados actuales.

Para XPeng, esta jugada tiene lógica estratégica. La compañía, que cotiza en bolsa en Estados Unidos, se ha labrado un hueco en el mercado chino del automóvil gracias a la conducción autónoma. Pero la rentabilidad del negocio de coches está bajo presión. Si los robots logran producirse en masa a un coste razonable y encontrar clientes, XPeng podría redefinirse como una empresa de robótica e IA, con una historia de márgenes mucho más atractiva para el mercado.

El calendario es ambicioso: la producción en masa del robot humanoide está prevista para este año. Esa será la primera gran prueba. Si se cumple y la demanda acompaña, la tesis de Brian Gu cobrará fuerza. Si hay retrasos o los costes se disparan, la valoración de 6.300 millones podría quedar en entredicho. Por ahora, XPeng ha llenado su caja y ha mandado un mensaje claro al mercado: su próximo gran negocio podría no llevar volante.

El análisis de Salseo

  • La ronda de 900 millones es la mayor en una sola operación de capital privado en la industria china de IA 'encarnada'. Eso no solo da caja a XPeng para fabricar robots, sino que valida ante otros inversores que el sector de los humanoides tiene recorrido propio, más allá de los coches.
  • La valoración de 6.300 millones sin ingresos relevantes es una apuesta por opcionalidad: el mercado paga por una posibilidad, no por una realidad. Si la producción en masa falla o se retrasa, esa prima puede evaporarse rápido, porque no hay resultados que sostengan el precio.
  • La jugada cobra sentido por la compresión de márgenes en el coche eléctrico chino. Si XPeng consigue que los robots tengan márgenes superiores, cambiará el relato: dejará de ser un fabricante de coches con guerra de precios para convertirse en una compañía de IA y robótica, algo que el mercado suele premiar con múltiplos más altos.
  • La señal concreta a vigilar es el inicio de la producción en masa del humanoide este año. Cualquier retraso o problema de escalado sería un aviso para una valoración tan adelantada. También habrá que ver si los robots se venden a clientes externos o se quedan solo en una demostración interna.

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Fuente: WSJ