Xpeng dispara sus entregas un 65%: ¿rebotará la acción con los resultados?

Xpeng entrega 103.295 vehículos en el segundo trimestre, un 65% más que en el primero, y se prepara para presentar resultados. La atención se centra en los márgenes y en los avances en IA y robots.
Xpeng (XPEV) ha dado un golpe sobre la mesa: sus entregas de vehículos en el segundo trimestre crecieron un 65% respecto al primero, un impulso que podría traducirse en un rebote de la acción cuando la compañía presente sus resultados el lunes 24 de agosto antes de la apertura del mercado. La pregunta que se hacen los inversores es si este aumento de ventas conseguirá reducir las pérdidas trimestrales. Los analistas esperan una pérdida de 0,0596 dólares por acción y unos ingresos de unos 3.020 millones de dólares, después de que en el primer trimestre el gigante chino registrara unas pérdidas netas de 1.780 millones de yuanes.
Las cifras de entregas dan a la acción un buen impulso de cara a los resultados. El valor subió un 2,1% al cierre de la sesión anterior y sumó otro 1,1% en el mercado previo a la apertura de hoy. Xpeng entregó 103.295 vehículos en el segundo trimestre, dentro de su rango previsto de 100.000 a 106.000 unidades. Ese número supone un salto del 65% frente a las 62.682 unidades del primer trimestre. El grueso del aumento vino de la rampa de producción del GX, su nuevo SUV premium de gama alta, que solo en junio registró 6.739 entregas.
El foco de los inversores el 24 de agosto estará en si los márgenes brutos de Xpeng siguen subiendo. En el primer trimestre, el margen bruto mejoró hasta el 20,6%, frente al 15,6% del año anterior. Una recuperación continuada de los márgenes por vehículo podría ayudar a estrechar las pérdidas netas, aunque la feroz competencia de precios en el sector del vehículo eléctrico en China sigue siendo un lastre.
De cara a la segunda mitad del año, la resolución de problemas en la cadena de suministro podría devolver el ritmo mensual de ventas a Xpeng. Las entregas se ralentizaron ligeramente en julio, hasta 38.027 unidades, por las limitaciones de producción del modelo Mona L03. Sin embargo, las entregas a gran escala de este SUV más barato están a punto de acelerarse. Además, Xpeng está preparando el lanzamiento del G9L, un SUV grande de cinco plazas, que podría dar un nuevo empujón a las ventas a finales de año.
Siguiendo la estela de Tesla (TSLA), Xpeng está ampliando su foco más allá de la fabricación de coches. Igual que Tesla ha apostado fuerte por la IA, el software de conducción autónoma total, los cibertaxis y su robot humanoide Optimus para impulsar su valor a largo plazo, el presidente y consejero delegado de Xpeng, He Xiaopeng, quiere lograr la producción en masa tanto de robotaxis como de robots humanoides este mismo año. En la conferencia de resultados, Wall Street espera que la dirección detalle sus avances en IA y en gasto en investigación. Si Xpeng muestra avances claros en software de conducción autónoma y hardware inteligente, el informe podría dar un empujón a la confianza de los inversores.
El análisis de Salseo
- El salto del 65% en entregas es la prueba de que la rampa del GX funciona, pero la clave está en si ese volumen se traduce en márgenes: si el margen bruto sigue subiendo, las pérdidas se estrechan y la acción tiene recorrido; si no, el mercado puede castigar la falta de rentabilidad.
- La comparación con Tesla no es casual: Xpeng quiere vender la historia de que es una empresa de IA y robótica, no solo un fabricante de coches. Eso puede inflar la valoración a corto plazo, pero el mercado exigirá pruebas concretas de progreso en la llamada de resultados.
- El frenazo de julio (38.027 unidades) por las limitaciones del Mona L03 es un aviso: la cadena de suministro sigue siendo el talón de Aquiles. Si no se resuelve, el impulso del segundo trimestre podría no sostenerse en el tercero.
- El consenso de Wall Street es de Compra Moderada con un precio objetivo medio de 21,94 dólares, lo que implica un potencial del 83%. Pero ojo: esos objetivos suelen ir por detrás de los resultados, y la competencia de precios en China puede hacer que las sorpresas negativas pesen más que las positivas.