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XPeng pone en marcha la fábrica de robots: IRON sale andando de la línea

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XPeng pone en marcha la fábrica de robots: IRON sale andando de la línea

XPeng ha activado sus líneas de producción de robots humanoides y el primer IRON ha salido andando de la cadena de montaje. La compañía acelera su estrategia de IA física con una fábrica automatizada al 80% y planes de producción en masa para finales de año.

XPeng, la compañía china de vehículos eléctricos que cotiza en la Bolsa de Nueva York y en Hong Kong, ha dado un paso de gigante en su apuesta por la robótica. Acaba de poner en marcha sus líneas de producción de robots humanoides y ha anunciado que el primer IRON, su robot humanoide avanzado de propósito general, ha salido andando de la cadena de montaje por sí mismo. No es una simple anécdota: significa que el robot ha completado su fabricación y ha sido capaz de moverse de forma autónoma, lo que marca el salto de la fase de prototipos a la producción en serie.

Las nuevas líneas de producción están diseñadas con estándares de calidad de la industria del automóvil, algo que XPeng domina. Más del 80% de los procesos centrales están automatizados, lo que permite una fabricación de alta precisión, flexible e inteligente. El consejero delegado, He Xiaopeng, ha explicado que las líneas se han creado desde cero, sin precedentes, y que este es un paso pequeño pero clave para construir una categoría de producto completamente nueva. "Hoy el paso es pequeño, pero XPeng está construyendo las líneas de producción para una categoría de producto totalmente nueva", ha dicho.

El IRON no es un robot cualquiera. Tiene 76 grados de libertad en el cuerpo y 21 en cada mano, lo que le da una destreza y movilidad líderes en el sector. En el plano de la inteligencia, está equipado con tres chips Turing AI que ofrecen hasta 2.250 TOPS de potencia de cálculo efectiva. Esa capacidad permite ejecutar el modelo de IA física de XPeng directamente en el robot, sin necesidad de control remoto, con baja latencia y mayor seguridad de datos. De hecho, He Xiaopeng le ha colocado una placa de empleado a IRON, simbolizando que ya es un miembro más del equipo.

Los planes de futuro son ambiciosos. XPeng tiene previsto iniciar la producción en masa de sus robots a finales de este año, con los primeros despliegues en escenarios comerciales en sus propias tiendas y campus. El lanzamiento oficial al mercado, tanto en China como en el extranjero, está previsto para 2027. Además, el negocio de robótica ya ha captado la atención de los inversores: el pasado 24 de agosto firmó acuerdos de compra de acciones con varios inversores, recaudando más de 900 millones de dólares con una valoración posterior de más de 6.300 millones. Es la mayor ronda de financiación privada en la industria de la IA encarnada en China hasta la fecha.

Para XPeng, la robótica es la segunda curva de crecimiento después del automóvil, junto con la globalización. La compañía asegura que, dado el alto nivel de barreras técnicas y la escasez de suministro de calidad en el sector de los robots humanoides avanzados, el margen bruto por unidad podría ser significativamente mayor que el de los vehículos eléctricos. Con la activación de las líneas y el primer robot fuera de la cadena, la estrategia de IA física de XPeng deja de ser una promesa y empieza a convertirse en realidad industrial.

El análisis de Salseo

  • Que IRON salga andando de la línea no es un truco de marketing: el robot se ha fabricado y, al terminar, ha sido capaz de moverse por sí mismo. Esto implica que el proceso de producción está integrado con la inteligencia del robot, lo que demuestra que la cadena de montaje no solo fabrica hardware, sino que ya valida el software y la autonomía en el propio proceso.
  • El 80% de automatización de los procesos centrales es la clave competitiva. XPeng está trasladando su experiencia en fabricación de coches a los robots, lo que le permite escalar más rápido y con más consistencia que otros competidores que aún montan robots a mano. Si consigue mantener esa calidad, tendrá una ventaja clara en costes y en velocidad de producción.
  • La ronda de 900 millones de dólares con una valoración de 6.300 millones es un espaldarazo del mercado, pero conviene leerla con matices: es una financiación para el negocio de robótica, no para la matriz. Eso significa que XPeng puede acelerar su apuesta sin diluir tanto a los accionistas actuales, pero también que el valor de esa unidad está ya separado del coche eléctrico.
  • El calendario es agresivo: producción en masa a finales de este año y lanzamiento comercial en 2027. Para un sector tan complejo como el de los robots humanoides, cumplir esos plazos será todo un reto. Lo que hay que vigilar es si realmente logran escalar la producción y si los primeros despliegues en tiendas y campus generan datos y casos de uso reales, porque de ahí dependerá que el margen bruto prometido se materialice.

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Fuente: PRNewsWire