Xpeng presume de músculo en IA física en la cumbre CVPR: su sistema VLA2.0 ya se fabrica en serie

La compañía china lleva su tecnología de conducción autónoma al mayor escaparate mundial de visión artificial por tercer año consecutivo y comparte avances con Tesla, Nvidia y Waymo.
Xpeng ha vuelto a colarse en la élite de la inteligencia artificial. La empresa china, que cotiza en Nueva York y Hong Kong, ha participado por tercera vez en la prestigiosa conferencia CVPR (Computer Vision and Pattern Recognition), el evento de referencia mundial en visión artificial que este año se celebra en Denver. Allí, el doctor Xianming Liu, responsable del centro de inteligencia general de Xpeng, ha compartido escenario con pesos pesados como Tesla, Nvidia y Waymo para explicar cómo la compañía está llevando la IA del laboratorio al mundo real.
El plato fuerte de la presentación ha sido el sistema VLA2.0, el modelo fundacional que Xpeng presentó en la edición anterior de CVPR y que ahora ha dado el salto definitivo a la producción en masa. Según los datos facilitados por la empresa, en su primer mes de funcionamiento este sistema ya ha conseguido que más de la mitad de los kilómetros recorridos por sus vehículos se hagan con asistencia a la conducción activada, un hito que marca un nuevo estándar en el sector en China.
Pero Xpeng no se ha quedado solo en el presente. Liu también ha desvelado las tripas de su 'modelo de mundo', la otra gran pata de su estrategia de IA física. A diferencia del VLA2.0, que aprende 'cómo actuar' observando a conductores humanos, este nuevo modelo aprende 'cómo cambia el mundo después de una acción', prediciendo estados futuros y la evolución de las escenas. La compañía insiste en que ambos sistemas no compiten, sino que se complementan para construir un modelo fundacional del mundo físico cada vez más potente. Para ello, Xpeng ha definido tres capacidades clave —razonamiento deliberativo, generación controlable y predicción a largo plazo— y ha publicado tres artículos académicos con sus avances.
Detrás de estos progresos hay también una mejora brutal en la eficiencia de su infraestructura de computación. En los doce meses hasta marzo de este año, Xpeng ha multiplicado por más de diez la eficiencia de entrenamiento por GPU, ha disparado por 43 la eficiencia en trabajos individuales y ha elevado el uso de sus chips del 40% al 90%, igualando las marcas de las grandes tecnológicas globales. Con esta base, la empresa acelera el despliegue de sus aplicaciones estrella: el propio VLA2.0, su servicio de robotaxis y los robots humanoides IRON, que espera empezar a fabricar a finales de 2026 y poner como dependientes en sus tiendas a principios de 2027.
El análisis de Salseo
- Que Xpeng comparta mesa en CVPR con Tesla, Nvidia y Waymo no es solo un gesto de relaciones públicas: valida que la empresa china tiene tecnología propia y relevante en el campo más caliente de la IA aplicada a la movilidad, lo que puede ayudarle a cerrar la brecha de percepción frente a sus rivales estadounidenses.
- El dato clave es que VLA2.0 ya está en producción en masa y con una tasa de uso superior al 50% en su primer mes. Esto demuestra que Xpeng no solo investiga, sino que es capaz de convertir sus avances en producto real y escalarlo rápido, algo que en el sector de la conducción autónoma separa a los líderes de los que solo enseñan prototipos.
- La apuesta por el 'modelo de mundo' y los robots humanoides indica que Xpeng no se conforma con ser un fabricante de coches eléctricos: está construyendo una plataforma de IA física que puede aplicarse a distintos negocios (robotaxis, robótica), diversificando sus fuentes de ingresos futuras más allá de la venta de vehículos.
- Ojo a las cifras de eficiencia de computación: multiplicar por 43 el rendimiento en trabajos individuales y alcanzar un 90% de uso de GPU es una señal de que Xpeng está optimizando sus costes de I+D de forma agresiva. Si mantiene este ritmo, podría competir en costes con rivales que gastan mucho más en infraestructura.