Alianzas

XPeng quiere vender su tecnología a otros fabricantes más allá de Volkswagen

·PositivoImpacto medio
XPeng quiere vender su tecnología a otros fabricantes más allá de Volkswagen

El fabricante chino XPeng habría contactado con varias automovilísticas extranjeras interesadas en comprar su arquitectura eléctrica, sus chips de IA Turing y su software de conducción asistida. La noticia, adelantada por Reuters, aún no tiene confirmación oficial.

XPeng planea ofrecer su tecnología a fabricantes de automóviles extranjeros y no limitarse a su actual socio, Volkswagen. Así lo asegura Reuters, que cita a dos personas familiarizadas con el asunto: la compañía china ya ha mantenido contactos con posibles socios que habrían mostrado interés en su tecnología. De momento no hay nombres sobre la mesa ni un comunicado oficial de XPeng que confirme las conversaciones.

¿Qué es exactamente lo que XPeng pondría a la venta? Según la fuente consultada por Reuters, el paquete incluye la arquitectura eléctrica y electrónica del vehículo (el entramado de cables, sensores y centralitas que conecta todo el coche), los sistemas de cabina o infoentretenimiento, sus chips de inteligencia artificial bautizados como Turing y el software de ayuda avanzada a la conducción, la tecnología que asiste al conductor en carretera y que es la base de la conducción autónoma. Es decir, no vendería coches, sino el "cerebro" y los sistemas que los hacen funcionar.

El movimiento encaja con un giro estratégico que ya tiene un precedente claro: la alianza con Volkswagen, con la que XPeng colabora en el desarrollo de vehículos. La idea de fondo es convertirse en proveedor tecnológico de terceros, un negocio con márgenes mucho más atractivos que fabricar y vender coches, donde el mercado chino vive una guerra de precios que estrecha la rentabilidad de todos los fabricantes. Vender software y componentes electrónicos a otras marcas permite ingresar dinero sin construir una sola fábrica adicional y aprovecha el trabajo de desarrollo que XPeng ya ha pagado por su cuenta.

La noticia importa porque toca a dos bandos. Por un lado, a los fabricantes occidentales que van retrasados en software y conducción autónoma y que podrían acelerar comprando tecnología ya probada en lugar de desarrollarla desde cero. Por otro, a los propios rivales chinos, que están moviéndose en la misma dirección de vender su 'know-how' fuera de casa. El freno evidente es geopolítico: la desconfianza regulatoria en Estados Unidos y Europa hacia la tecnología china aplicada al automóvil podría limitar con quién se puede firmar. Y conviene recordar que, de momento, hablamos de contactos y de fuentes anónimas, no de contratos cerrados.

El análisis de Salseo

  • Vender tecnología a otros fabricantes es un negocio de márgenes altos y sin fábrica: si XPeng convierte esto en ingresos recurrentes por licencias, su perfil de resultados cambia y depende menos de la guerra de precios que castiga la venta de coches en China.
  • El precedente de Volkswagen es la carta de presentación y también el termómetro: la clave no es cuántos interesados hay, sino si alguno firma y con qué alcance, porque no vale lo mismo licenciar solo el software de cabina que ceder la arquitectura eléctrica completa o los chips Turing.
  • Los fabricantes occidentales van tarde en software y conducción autónoma, pero comprar llave en mano a una marca china choca con los aranceles y el escrutinio regulatorio en EEUU y Europa; ese muro, más que la competencia técnica, es el que puede dejar los contactos en nada.
  • Señal concreta a vigilar: la aparición de un socio con nombre y apellidos y, más adelante, si XPeng desglosa una partida de ingresos por licencias tecnológicas en sus cuentas. Ojo también a si Volkswagen amplía su colaboración, porque sería la mejor prueba de que el modelo funciona.

Empresas mencionadas

Fuente: TheFly